Las tres segmentaciones que se imbrican en Paradiso (poesía, razón y anécdota), se desplazan a través de un denominador común: la imago.
Bajo la imagen de un discurso narrativo que rinde absoluto homenaje al poder de la imago, el lenguaje de Paradiso va creando su propia codificación estilística...
¿Por qué Lezama Lima, en Paradiso, envolvió en un velo esa serie de ideas agudas, penetrantes, directamente filosóficas, “originales”?
No es ocioso, por tanto, indagar en esas series de alteridad que van alterando el pulso natural de Paradiso —alterado ya el pulso natural del arquetipo— y adentrarse en un raudo acercamiento a su función significante.
¿Qué ocurre cuando las manifestaciones anómicas se convierten en norma? Toda desviación capaz de trascender los estamentos de legitimación, para asentarse con carácter de práctica social, produce y reproduce anomia.
La resistencia que vemos hoy día en la intelectualidad cubana al libro electrónico y la lectura en pantalla digital muestra una anomia importante que, sin proponérselo, contribuye al lento desarrollo tecnológico del país.
A lo largo de la historia de las ciencias sociales, entre el concepto de desviación social y el de norma, media una paradoja vinculada a la perspectiva ideológica que legitima las formas de control. No pocas tendencias intentan camuflar su preferencia ideológica con la pretensión de que la ideología es un elemento espurio, o de control opresivo, para el comportamiento humano.
Cada una de las corrientes sociológicas ha dado su interpretación sobre el cómo y el porqué de los persistentes incumplimientos de las normas sociales y ha indicado las rutas que considera pertinentes para el buen desarrollo de la sociedad. normas sociales desviación control sociología modelos teóricos individuo grupo sociedad consenso.
¿Está llamado el ser humano a controlar a sus semejantes toda vez que establezca los vínculos sociales necesarios para la sobrevivencia?
Se advierte un retroceso en el orden del sentido, que no solo agrede a la búsqueda emancipatoria de las propuestas socialistas, sino a las tradiciones humanistas de la modernidad burguesa, base del valor estético que le concede la dialéctica armonía a la cultura.