El legado artístico de Severo Sarduy es tan multifacético y, sobre todo, tan intrépido, que lo convierte en uno de los creadores cubanos de mayor fuste y trascendencia de toda la cultura insular de la centuria pasada.
Cuentos incómodos es, sin la menor duda, un libro muy poco común en el panorama de la cuentística nacional.
Apasionantes por la novedad de sus formulaciones, los estudios carpenterianos de Campuzano brindan acceso a zonas poco exploradas de la obra del eminente narrador y nos revelan a una de las más notables ensayistas de Cuba.
La aparición de El libro tercero de los gazapos, de Fernando Carr, trae al lector cubano una indagación fundamental de su autor en cuanto a la norma lingüística de Cuba.
Las fundaciones, el nuevo poemario de Rito Ramón Aroche (Ed. Letras Cubanas, La Habana, 2012), vuelve a enfrentarnos al problema esencial de la poesía, es decir, al carácter irrepetible y enigmático de cada una de sus iluminaciones.
El libro de Luis Machado, Ballagas en sombra, es un aporte extraordinario al conocimiento del gran poeta cubano.
Martí tuvo una alta valoración del gran poeta —fundador reconocido de las letras rusas— Alexandr Serguéievich Pushkin.
Con Las dulces bestias, se hace evidente que Ray Faxas es una voz poética de una fuerza infrecuente, que ya asomaba desde sus primeros tanteos.
Creo que Hollywood, nuestra América y los latinos (Ed. Unión, La Habana, 2012), de Ana López, es un apasionante texto que, a pesar de su título, no se limita solo a temas de cine.
Creo que Hollywood, nuestra América y los latinos (Ed. Unión, La Habana, 2012), de Ana López, es un apasionante texto que, a pesar de su título, no se limita solo a temas de cine.