Dueña de un lenguaje y estilo muy propio, Elaine Vilar Madruga da pruebas de su indudable talento con el poemario Escudo de todas las cabezas, que obtuviera el Premio Hermanos Loynaz en 2014.
Presentada en la pasada Feria Internacional del Libro 2017, la antología Sombras nada más de Laidi Fernández de Juan es la primera muestra en la que 36 narradoras cubanas de toda la Isla y aun fuera de ella se pronuncian contra el flagelo de la violencia ejercida individual y socialmente hacia la mujer.
Al fin un libro del poeta franco-luxemburgués Jean Portante ha aparecido en Cuba y se trata, nada menos, según su prologuista Víctor Rodríguez Núñez de la muestra más representativa de su obra que se ha publicado en lengua española.
Si alguien todavía dudara de que el periodismo—y especialmente la crónica—puede llegar a ser literatura recomiendo que busque el libro Paso de prisa, de Arturo Arango publicado recientemente por Ediciones Orto.
Una mirada a la obra de Anna Lidia Vega Serova.
Una poética personalísima, donde un absurdo metarreal sustituye a la lógica aristotélica, es lo que nos entrega Raúl Flores Iriarte en su libro Esperando por el sol, publicado por Ediciones Matanzas.
Presentaran en la próxima Feria Internacional del Libro antología de Jesús Lara Sotelo.
Provocador, irónico, desplazándose por distintos escenarios geográficos del mundo contemporáneo, el poemario Recreos para la burocracia, de Sigfredo Ariel, publicado por Ediciones Unión, se encuentra entre los libros más atractivos puestos a disposición de los lectores en 2015.
Atravesada por un espíritu caribeño poco frecuente en nuestra literatura y fascinante en su sensualidad y su fuerza expresiva la novela Madera Antigua de Margarita Sanchez Gallinal es testimonio de que todavía la narrativa cubana puede salirse de los moldes temáticos y estéticos a los que nos tiene acostumbrados.