Con el volumen de El libro de Heráclito matancero Leymen Pérez se consolida como un poeta de oficio y sensibilidad.
Se tropezarán con un volumen no carente de verosimilitud y claridad expositiva, atractivo y con un correcto decursar de las técnicas y los modos convencionales que requiere este género.
Despliega todo el alarde tecnicista que constituye el andamiaje de una narración. Pero lo hace siempre desde una posición donde las costuras son apenas evidentes.
Libro curioso y muy sugerente para el lector es el conjunto de cuentos bajo el título Vimos arder un árbol.
Evocaciones que se mezclan con el presente nos conducen a una trayectoria vital marcada por la transformación tanto del sujeto como de su entorno.
A él debo mi relativo conocimiento de la poesía de lengua inglesa.
Basta con observar su precisión y limpidez con el lenguaje, sus interacciones y devenires entre lo culto y lo popular.
Tratado del no de Ernesto García Alfonso, publicado por la Editorial Letras Cubanas y con el que su autor obtuviera el Premio Pinos Nuevos en 2012, es un libro para “iniciados”.
"El Autor y su obra" fue dedicado a Teresa Melo, una de las voces imprescindibles del panorama lírico cubano actual.
Hace unas semanas escuché en el noticiero nacional de televisión que el premio Puertas de Espejo, en la categoría de literatura para adultos 2013, había sido otorgado a la poeta matancera Carilda Oliver Labra por su libro Una mujer que escribe.