Porque partir siempre es morir... un poco.
Subiendo hacia el Castillo de San Jorge, me supe sin corporeidad, igual que todo y todos...
Canciones, poesía, hombres... que hacen grande a nuestra Isla.
Entre el 5 y el 7 de noviembre asistí, en Camagüey, a la XXII edición del Premio Emilio Ballagas. Invitado para integrar, junto a Juan Nicolás Padrón y Nelton Pérez, el jurado.
Son los ojos –en un mayor porcentaje los claros– el detalle sobre el que más insisten los poetas de la tradición occidental en el afán por descifrar las excelencias, grandezas y pequeñeces de las personas.
Me pregunto: ¿todos los que sirven a la poesía sienten por el sitio natal la misma devoción?
Dialogando sobre política cultural cubana...