Una de las voces singulares que se arriesgaron a encarar de modo inquisitivo y novedoso la cuestión de la cultura de América.
Un análisis desde la visión integradora.
Lillian Álvarez está hablando de la angustia vibrante de nuestro tiempo.
La independencia significa, también en la esfera cultural, un desgajamiento que no puede medirse desde patrones preconcebidos del Viejo Continente.

Martí halla en la perenne memoria de la Asamblea del 10 de abril de 1869, y en la ciudad que la acogió, un modo imprescindible de defender a la República cubana.
Heras León es imprescindible para comprender el proceso mismo de la producción literaria nacional, pero también la evolución, compleja en tanto social, de la vida cubana.
Máximo representante de la lingüística antropológica en la Isla, ha dedicado su labor investigativa, ensayística y docente al estudio de los nexos entre lenguaje y cultura.
Una formación estética en función de nuestra contemporaneidad es también un modo de resistencia.
Quién sabe si por romántica, si por mujer o si por altamente original, se le sigue discutiendo su derecho de cubanía, su derecho a pensar y escoger libremente su camino como mujer y como escritora.
Fue una voz intermediaria entre el Romanticismo insular y la segunda generación romántica de la península.