En 1958, mientras los partidos electoralistas defendían una alternativa reformista conservadora, actuando dentro de los mecanismos legales auspiciados por el gobierno, y se sumaban a los comicios de ese año, otros partidos abstencionistas y algunos sectores sociales asumían otras posturas. Estos últimos, tras su ruptura con la dictadura convergían, tácticamente, con las organizaciones revolucionarias emergentes.
Hacia julio de 1957 el panorama político cubano encaraba desafíos decisivos para la Nación. El cierre de las perspectivas de una solución negociada a la crisis política, debido a los engaños e intransigencia del régimen castrense de Fulgencio Batista, condujo a la oposición abstencionista a adoptar posturas más duras.
La complejidad del concepto de «pueblo» en Fidel Castro, así como su concepción en cuanto al tipo de medidas que debía adoptar un gobierno provisional revolucionario deberíamos verlas en medio de la coyuntura histórica.
El apoyo irrestricto de los Estados Unidos al régimen de Fulgencio Batista se mantuvo durante los primeros años; sin embargo, con el cambio de embajadores en julio de 1957, se produjo un viraje en la proyección estadounidense.
Las acciones de la política de Estados Unidos hacia Cuba en los dos últimos años de la dictadura batistiana evidencian que, a pesar del control del capital norteamericano sobre la economía, los mecanismos de información sobre la realidad política eran limitados.
En el periodo histórico que siguió al fin de la II Guerra Mundial, cuando se instaló la política de «Guerra fría» a escala mundial, los Estados Unidos privilegiaron las dictaduras en Latinoamérica
Los partidos tradicionales de oposición y las asociaciones cívicas, como representantes de la sociedad civil burguesa, se consideraban garantes de la República neocolonial, por lo que tuvieron que enfrentar un verdadero desafío ante la creciente polarización del conflicto cubano de los 50.
Grau decidió a apoyar materialmente la expedición de Cayo Confites, como respuestas a las agresiones que el regimen de Trujillo, asestaba contra Cuba.
Grau decidió a apoyar materialmente la expedición de Cayo Confites, como respuestas a las agresiones que el regimen de Trujillo, asestaba contra Cuba.
Con la ventaja que ofrece mirar desde cierta distancia los sucesos históricos acontecidos, intentaremos establecer un paralelo entre dos décadas críticas y de esta forma aproximarnos a los momentos cruciales que propiciaron cambios significativos en sus épocas y marcaron un hito en la historia cubana.