Es la joya de la corona de mi profundo afecto por el ancho y hondo Brasil.
Es uno de los más perfectos canarios que yo haya conocido.
... es una profesora reputada y una ensayista de mérito académico.
Cualquier buen investigador literario está familiarizado con su nombre, con sus obras.
Yo no sabía que ese libro se convertiría en vehículo de nuestra amistad, fraternidad, mutuo respeto y alta estimación mía hacia ella.
Es una de las personalidades brillantes que la vida me dio ocasión de conocer.
... se ponía a leer y a interpretar el texto como una posesa, porque la poseía entonces un hada, seguro que un hada lectora.
Lo visité en su casa, y fue allí donde comenzó una amistad que me honra, grata y firme.
Respeto, admiración y cariño para ella.
Y un poeta así puede morir, pero a cada rato renacerá.