Atrapar el espíritu del libro
Por: Betty Beatón
De cuna le llegó a Marta Caridad Mosquera Rosell (Santiago de Cuba, 29 de julio de 1948) la ligazón con el mundo del libro. En los brazos del abuelo conoció de los primeros textos, y desde entonces no ha hecho más que devorar páginas y páginas. Por eso, allá por 1970, aunque el reto era inmenso, no dudó en em¬plearse como diseñadora gráfica y del Arte del Libro en la recién estre¬nada Editorial Oriente, confiaba en los conocimientos adquiridos, primero en la Escuela Profesional de Arte, de Santiago de Cuba y luego en la Escuela Nacional de Arte, además de que le apasionaba —aún le sucede a pesar de los programas digitales—usar sus manos para crear.
Considero que la tecnología por sí sola no es nada, siempre hará falta una mente abierta y una mano diestra para llevar a buen término cualquier realización.
Cuatro décadas después de la primera vez sigue agradeciendo cada día vivido, cada uno de los más de 200 títulos a los que les regaló su mejor trazo, a cada persona con la que compartió y aprendió, así como a cada reconocimiento alcanzado, especialmente el último que recién acaba de saborear.
Me asombró la noticia, y ni me la creía, pero no por eso deja de ser bienvenido este premio nacional, lo asumo, no como un broche final, sí como una puerta para recorrer nuevos caminos en la creación, más interesantes, quizás con más posibilidades.
Con tal presupuesto, Marta hace posible que lo que está por venir ronde su mente y su corazón. bajo la absoluta certeza de que todo puede ser diseñado. Carteles, revistas, marcas, logotipos. .. estuvieron y están ahí, a la espera de que esta profesora de generaciones los siga prestigiando; los libros también la aguardan, en definitiva resultan imprescindibles para ella.
Porque están ahí, en el estante, como inmóviles, cuando alguien viene, toma uno, desea tocarlo, hojearlo, leer la contracubierta... y justamente en ese momento cobra vida, se le define el destino, por eso el diseño no solo tiene que ser atractivo, sino además decir, invitar, capturar. Tomado de Trabajadores Yo me propongo con cada uno atrapar el espíritu del libro, esa es mi manera de trabajar, algo que hago obsesivamente, sin cansarme, sin conformarme con la primera idea, pues esta labor tiene que reconfortar tanto al que la encarga como a quien la hace.
Es también la vicepresidenta primera de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba en Santiago de Cuba, la licenciada en Historia del Arte, la Máster en Estudios Cúbanos y del Caribe, la mujer elegante, sencilla, locuaz, en fin... Marta, la diseñadora.
Tomado de Trabajadores