Para muchos diseñadores gráficos cubanos, la publicidad de Héctor Villaverde configura un espectro representativo del ámbito gráfico nacional, no solo por su nivel técnico y evolución estilística, sino también por la variedad de medios visuales que abordó, entre los que se destacan el diseño de libros, revistas y carteles, y su trabajo como ilustrador de libros para niños.