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La
sonrisa y la otra cabeza.
Ediciones Unión, 1970.
Este
es un libro que se destaca por su habilidad en
el manejo de los temas, por el dominio de recursos
que convierten su prosa en un instrumento lleno
de posibilidades expresivas. Sus relatos son a
veces complejos y desconcertantes, pero de valiosísima
condición.
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Al
final de un camino.
Editorial Letras Cubanas,
1978.
Narraciones breves de
singular calidad. Se trata de una prosa sencilla
que invita a una lectura detenida.
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La
novela cubana en el siglo XX.
Colección Panorama de las
Letras Cubanas.
Editorial Letras Cubanas, 1980.
Valiosa panorámica del
género en Cuba desde los albores hasta principios
de 1978. Esta es una visión que incita al estudio
de nuestra novelística abordando las más importantes
figuras del género. Aquí se entremezclan la valoración
individual de escritores descollantes y el análisis
de los períodos históricos. Todo ello con sumo
rigor crítico y amenidad didáctica.
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Los
hombres no son piedras.
Editorial Letras Cubanas,
1981.
Los conflictos del amor,
la ternura, la violencia y la muerte en los días
previos a enero de 1959 son algunos de los temas
que se abordan en este libro de cuentos. |
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Glosas
y criterios.
Ediciones Unión, 1988.
Panorama crítico y ensayístico
sobre algunos de los temas y personajes más relevantes
de la literatura cubana Los textos reunidos en este
volumen comprenden notas, prólogos y comentarios
escritos por el autor a lo largo de tres lustros.
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La
garganta del diablo.
Ediciones Unión, 1989.
Aquí se entrelazan el cuento
breve y la miniatura formando una unidad estilística
homogénea. Sus principales temas son el amor, el
sexo, el odio y la soledad. |
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El
tema del bandidismo en la narrativa cubana.
(Plaquette) Ediciones Unión,
1991.
Ensayo sobre el tema del
bandidismo en la literatura cubana. Especie de recorrido
y valoración crítica del tema, con comentarios sobre
sus principales cultivadores y géneros. |
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«A
veces me
quejo de la vida,
pero no del
oficio de editor.
La vanidad
de escribir la
domeño o
derroto editando.
En verdad
escribir es
un acto de
la imaginación;
y editar, una
responsabilidad
en la que
el servicio
se reanuda
cada mañana.» |
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