Las
editoriales y los intelectuales alemanes han dado una
respuesta moral tremenda
Fotos: Rogelio M. Díaz
Declaraciones
de Abel Prieto durante un diálogo con Harald
Neuber, representante de la Junge Welt
¿Cómo
comenta esta política del gobierno alemán
de bloqueo cultural a Cuba?
Yo
creo que lo terrible es que en esas tensiones en torno
a la guerra de Irak, de pronto sea la cultura cubana
un rehén. Eso es muy vergonzoso. Para nosotros
es muy doloroso, porque nosotros hemos defendido siempre
como parte orgánica de nuestra política
la diversidad cultural, hemos promovido siempre el arte
y la cultura europea. En lo editorial, por ejemplo,
es muchísimo lo que se ha hecho, y en el caso
del cine hemos tenido siempre, en el festival que se
celebra anualmente, un ciclo de cine europeo. A Cuba,
al gobierno cubano, le ha interesado siempre promover
la cultura europea. Por eso nos resulta tan amarga una
decisión de ese tipo.
Yo creo que
ustedes, las editoriales alemanas y los intelectuales,
han ayudado a que esa política reciba una respuesta
moral tremenda. Hubiera sido un error gravísimo
si, a partir del momento en que el gobierno alemán
retiró el apoyo oficial, nosotros hubiéramos
cambiado el país invitado de honor de la feria.
Yo creo que lo correcto fue lo que hicimos: trabajar
duro para dar una respuesta como un homenaje a la cultura
alemana. La cultura de un país no pertenece a
ningún gobierno, ni puede estar sometida a las
coyunturas políticas. Y nosotros sentimos que,
por mencionar solo algunos nombres, desde Bertolt Brecht
hasta Carlos Marx, pasando por Günter Grass, Krista
Wolf, todo el gran patrimonio literario alemán
pertenece al pueblo cubano. Y creo que realmente el
pueblo cubano va a encontrar algunas opciones, no todas
las que hubiéramos querido, pero tú viste
todo lo que hicimos: hicimos un disco con música
alemana, hicimos unos tabloides de literatura alemana,
de una tirada masiva, tenemos una excelente antología
de poesía contemporánea alemana, traducida
por primera vez al español, tenemos la última
novela de Gunter Grass.
Yo
creo que esa posición contra Cuba es indefendible.
Yo no quiero verme en el pellejo de los que tengan que
justificar esto. No hay un argumento válido para,
a pocos meses de la inauguración de la feria,
quitar todos los apoyos. Es una decisión política
muy grave y desde un punto de vista moral, cultural,
completamente indefendible.
Yo creo que
una decisión como esta, evidencia algo que cada
día se está viendo más claro, evidencia
que los Estados Unidos no solo quieren dominar el mundo
a través de los mecanismos financieros internacionales
y de la economía, sino también a través
de lo cultural. Este es un momento en que toda persona
honesta, independientemente de cuál sea su filiación
política, debía defender el libre intercambio
cultural, y debía defender la diversidad de las
culturas y debía defender el riquísimo
patrimonio cultural de la humanidad. Es por eso que
realmente es insólito que hayan usado esa arma
tan chocante.
Yo creo que
nosotros debemos trabajar más por encontrar vías
de comunicación con los intelectuales honestos
de todo el mundo. Y no te hablo de los intelectuales
de izquierda ni de derecha, te hablo de la gente honesta
que se da cuenta de que este hegemonismo imperial es
inaceptable, que el capitalismo en su versión
última lo que está haciendo es un genocidio.
Lo que está pasando en América Latina,
en África es genocida. Todo este consumismo irracional,
que no tiene en cuenta el medio ambiente, la protección
más elemental de los recursos del planeta, han
puesto en peligro la especie humana. Este es un momento
en el que las grandes masas están cada vez más
empobrecidas, en que la desigualdad aumenta, en que
la literatura light, toda esa locura del best seller
y las imposiciones del mercado literario y artístico
están provocando que las jerarquías culturales
se hayan trastocado, que lo más mediocre sea
lo que esté en los primeros planos. Yo creo que
hay que tratar, a través de distintos medios,
de internet, de periódicos dignos como Jungel
Wert, La Jornada de Méjico, Rebelión en
España… Nosotros tenemos un inventario
de más de cuatrocientas páginas de internet
que son alternativas, y que realmente son una especie
de cultura de la resistencia. Yo creo que nosotros tenemos
que fomentar esa cultura de la resistencia, tenemos
que tratar de incrementar todas las alternativas de
diálogo con la gente que defienda la cultura,
que defienda una democracia no formal, y que defienda
la verdad. |