Carilda en coloquio
Por Mercedes Melo Pereira
El
coloquio sobre Carilda Oliver Labra continúa hoy,
domingo 8 de febrero, en la XIII Feria Internacional
del Libro en la Sala “José Antonio Portuondo” de la
Fortaleza San Carlos de la Cabaña.
En esta
ocasión participaron, junto a Carilda, Susana Montero,
Luis Suardíaz y Eduardo Heras León, con el moderador
Virgilio López Lemus.
En esta
oportunidad se presentaron los libros Poemas
para no envejecer de Susana Montero,
publicada por Ediciones Extramuros y El don
perpetuo, miradas sobre Carilda Oliver Labra,
de Alfredo Zaldívar.
Susana Montero,
cuyas investigaciones acerca del discurso femenino
han abarcado importantes áreas de la literatura cubana,
reflexionó acerca de las compilaciones y antologías
de la obra de Carilda Oliver, dentro y fuera de nuestro
país. En esta ocasión, la investigadora centró su
atención en el sesgo peculiar, en la mirada personal
de cada compilador.
Otros ponentes
del coloquio destacaron la pluralidad de lecturas
que ha gozado la obra de esta poeta, cuyos textos
han consentido una diversidad de acercamientos críticos
y un sostenido aplauso de los más diferentes públicos.
Nacida en
Matanzas en el año de 1924, estudió Derecho en la
Universidad de La Habana y ejerció la profesión en
su ciudad natal, donde además dictó cursos de dibujo,
pintura y escultura.
Es una de las más sobresalientes poetisas de Hispanoamérica,
ganadora del Premio Nacional de Poesía
en 1950, del Primer Premio y Flor Natural
en el Certamen Nacional, del Certamen Hispanoamericano
organizado por el Ateneo Americano de Washington para
conmemorar el tricentenario del nacimiento de Sor
Juana Inés de la Cruz, del Premio Nacional de
Literatura en 1997 y del Premio Internacional
José de Vasconcelos en el año de 2002.
Entre sus obras se destacan: Al sur de mi garganta
(1949), Memoria de la fiebre
(1958), Versos de amor (1963),
La ceiba me dijo tú (1979), Desaparece
el polvo (1983), Calzada de Tirry 81
(1987), y Se me ha perdido un hombre
(1993). En su poesía el sujeto lírico se ubica en
un sitio tan distante del modelo mujer-sumisa como
de los paradigmas del feminismo, y constituye una
de las voces más singlares de la poesía femenina en
Cuba.
Virgilio
López Lemus ha definido la forma en que la poeta ha
resumido las diversas tendencias de su entorno poético:
“Fiel a sí misma, a su ciudad y a su elegido camino
poético, Carilda Oliver Labra es, literariamente hablando,
el mejor ejemplo cubano de simbiosis entre recursos
expresivos vanguardistas, del neorromanticismo y de
la poesía coloquial.”