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De “anatomía” y otras cosas locas
Por Laylí Pérez Negrín
Fotos: Andrés Barca
Antes
de hablar de Anatomía del sapo, vale la pena
aclarar que su título nace de una frase popular argentina:
“tragarse el sapo”, y que como explica en el prólogo
Rodolfo Livingston, su autor, los primeros artículos
de este libro intentan comprender cómo fue posible que
la mayor parte de la humanidad se tragara el sapo del
“libre mercado”, junto con todas las consecuencias que
él tiene sobre la forma en que vivimos. Pero no solo
de sapos y mercados se habla en esta anatomía. Como
se hace constar en el subtítulo: Textos sobre Cuba y
otros asuntos, Livingstone va ampliando su círculo de
asombro frente a lo difícil de tragar, abarcando en
esta mirada al desnudo, desprendida de ciertos condicionamientos
que impone el orden actual del mundo, temas que van
desde el acoso de los pasajeros en esos barcos actuales
“sin paso a cubierta”, hasta las pesadillas que pueden
provocar los servicios sanitarios super sofisticados.
Conversador
nato y chistoso de profesión, Livingston acogió como
la mejor de las oportunidades la oferta del periódico
Juventud Rebelde de tener una columna semanal
en la que podría escribir sobre lo que le viniera en
ganas. Después el azar quiso que unos editores argentinos
le pidieran algún texto, y que él, escéptico, les hiciera
llegar su colección de notas, para ver si les parecía
que esa suma, en apariencia caótica, pudiera conformar
un cuerpo único. Esta Anatomía del sapo, presentada
por la Editorial Ciencias Sociales, el martes 10, en
la Sala “Fernando Ortiz”, vio la luz gracias, en primer
lugar, a que esos editores argentinos, responsables
de la primera edición de este texto, supieron encontrarle
un hilo conductor al flujo espontáneo de las inquietudes
de Livingston.
Puede que estas
crónicas funcionen, como explica el propio autor, como
lectura para llevar en un viaje, para antes o después
de las comidas, pero sobre lo que sí no hay dudas, es
que en la voz de Livingston, como sucedió durante esta
presentación, ellos sacan a la luz todos sus giros ingeniosos
y sus ocurrencias.
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