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A la orilla de mis deseos
Néstor del Prado Arza.
Director CENSAI.
Foto: Andrés Barca.
A Carilda
Oliver Labra.
Querida Carilda:
Estas
palabras que a continuación escribo, se las dedico en
nombre de TODOS los trabajadores del CENSAI, cuya casa
de software TEDNUS, ha tenido el honor de producir,
en colaboración con Cubaliteraria y Citmatel, la Multimedia
titulada “A la orilla de mis deseos”.
Mis palabras
podrían titularse; “Crónica emocional y urgente de
una navegación electrónica relampagueante por la obra
de Carilda”.
Comienzo por
confesarle, que nunca estuve tan cerca de usted, hasta
que en la noche de ayer navegué con calma y con ansias
por este disco compacto a usted dedicado. La navegación
electrónica estimuló en mí, a ese poeta que cada cubano
lleva dentro, no siempre bueno por cierto como pronto
comprobarán, pero que espero reciba con la benevolencia
que las buenas intenciones suelen conquistar.
Para que no
se pierda el sentido de mis palabras me tomaré la licencia
de tutearte.
De los elogios
que muchos grandes te hacen, a ti que también eres de
las grandes, y de otros tantos testimonios en lagos
multimediales que aparecen en esta obra tecnológicamente
humana, brotó la emoción que ahora te expreso.
Gabriela Mistral,
en el año en que Fidel atacó el Moncada, advirtió que
de ser divulgada con justicia tu poesía, ejercería pronto,
ardiente magisterio en América. A 50 años de aquella
premonición, esta Feria tuya, confirma el ardiente
magisterio, aunque felizmente no sólo en América.
El agua por
encima de la llamarada que Neruda vio al sentir el encanto
de tu soneto del amor que desordena, mantiene el milagro
de que el agua no consigue apagar la llama de tu poesía.
Tu entrañable
amigo Miguel Barnet, te describió como arquera del amor
erótico, desprendida de un astro dorado y milenario
caído en los páramos de la poesía cubana, pero esta
Fiesta del Libro en San Carlos de la Cabaña, de la poetisa
nacida en la que fue San Carlos y San Severino de Matanzas,
te lanza definitivamente a los páramos de la poesía
mundial, como novia de todos los enamorados.
Salvador Bueno,
te describió como poetisa del amor y de la patria. Cuanta
razón tuvo el maestro, pues tu Patria comenzó en la
calle Tirry, donde no has dejado de vivir, donde guardas
con cariño los sillones que Aurelio, tu abuelo carpintero
regaló a ti y a Olivia , en tu quinto cumpleaños; tu
Patria que está pletórica de la ciudad de Matanzas,
donde cuenta la leyenda que luego de un temblor de la
montaña como un castigo profetizado, el río Yumurí arrastró
a los enamorados irreverentes Coalina y Nerey, pero
para fortuna de todos surgiste para revivirlos , en
miles de nombres diferentes , que ahora el Yumurí cómplice,
desnuda y cobija para que se amen hinchados de tu poesía
erótica; tu Patria que está llena de Cuba porque es
Cuba la Patria, a quien amas y te ama.
Nuestro canciller
de la Dignidad, mucho antes de serlo, dijo que viniste
a la tierra con la gracia suprema del canto. Si Roa
estuviera entre nosotros, siempre tan controversial,
ahora podría haberte contradicho, porque no siempre
la vida cabe en una gota, no hay gota capaz de contener
tu vida.
Y para terminar
estas palabras que no deben ser más prolongadas, te
agradecemos habernos permitido atrapar tu carisma e
integral belleza en una pulida superficie digital que
el láser humaniza, pero principalmente por haber escrito
por todos nosotros, esa joya titulada “Madre mía que
estás en una carta”.
Leyendo ese
tierno y confidente poema, pedí a todas las Musas,
que algún día me concedan la gracia de escribir uno
que quisiera titular: “Carilda nuestra que estás en
un beso de la Patria”.
Dices que
a Matanzas le debes tener alma y no dinero, que le debes
las esperanzas, y ya que le debes la vida, quieres deberle
la muerte.
Pero Carilda,
a ti, poetisa atrevida, te decimos: atrévete a todo
menos a morir, porque tu pueblo, el de hoy y el de millones
de nuevos amaneceres, te tendrá viva por siempre, como
mismo lo está aquel dormido tan despierto, al que nombraste
el Martí definitivo.
Un gran beso.
*Palabras
de presentación del CD multimedia A
la orilla de mis deseos.
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Con tinta de ayer, Carilda
Oliver Labra.
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Fiebre de caballo,
Leonardo Padura.
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El harén de Oviedo,
Marta Rojas.
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La última noche
que pasé contigo, Mayra Montero.
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Foto de familia, Luis
Cabrera.
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Juzgar a primera vista,
Luis Amado Blanco.
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De la narratividad al abstraccionismo
en la danza, Ramiro Guerra.
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Vida de Ismaelillo, Paula María Luzón.
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