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Las imágenes de un sueño
Por Yasmín S. Portales Machado
Fotos: Cortesía de los editores
En
diciembre de 2002, la casa de Alberto Granados, en La
Habana, fue sede de una reunión que afectaría la vida
de todos los presentes. Jean Cormier, promotor del encuentro,
tenía un proyecto a propósito del setenta y cinco aniversario
de Ernesto Guevara de la Serna. Cormier, biógrafo de
Guevara y experimentado editor, tenía conciencia del
importante papel que jugaran las fotos de ese gran hombre
en la consolidación de su mito. De ahí que Cormier buscase,
en La Habana, reunir a los más importantes fotógrafos
del Che para mostrar su muy diversa iconografía en una
gran exposición y un libro.
Alberto Granados
era el hombre justo para convocar a todos aquellos artistas
de la imagen: cincuenta años atrás había acompañado
al Che en su hermoso viaje a través de Suramérica. Su
ininterrumpida amistad con Guevara permitiría aclarar
las dudas históricas y allanar caminos institucionales.
Así fue como empezaron a trabajar juntos los fotógrafos
cubanos Raúl Corrales, Chinolope, Alberto Figueroa,
Alberto Korda, Liborio Noval, Perfecto Romero, Osvaldo
y Roberto Salas; René Burri, de la Agencia Fotográfica
Mágnum y los representantes del francés Roger Pic.
Los editores
serían los jóvenes Saúl Corrales y Carlos Torres Cairo,
por ellos corrió la coordinación entre ambos lados del
Atlántico de los autores y de las instituciones que
debían colaborar en tan gran proyecto. Los funcionarios
del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, la Fototeca
de Cuba, la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo
de Estado de Cuba y la Unión de Escritores y Artistas
de Cuba pronto prestarían su ayuda en documentación
o reimpresión de originales celosamente guardados.
Para abril
del 2003 el viejo apartamento y estudio de Roger Burri
en Montparnasse, en el corazón de París, devino sede
de la exposición “Che Guevara por los fotógrafos de
la Revolución Cubana” y espacio para lanzar la edición
francesa del libro homónimo. Ambos empeños, tuvieron
tanto éxito que se organizó su viaje por el norte de
Francia, luego hacia País Vasco Francés y, finalmente
a la Fototeca de Cuba en diciembre de 2003.
Ahora,
con la Feria Internacional del Libro, Ediciones Aurelia
trae la edición castellana de Che Guevara por
los fotógrafos de la Revolución Cubana a la
isla, para que los admiradores de la buena fotografía
se deleiten. El libro –que se ha editado en inglés e
italiano además de los idiomas ya mencionados– pertenece
a la colección “Les Rebelles” de Ediciones
Aurelia. En el Prólogo Jean Cormier analiza las
relaciones entre la extensión del mito del Che y su
relación con las maravillosas fotos de que fuera objeto.
Che Guevara
por los fotógrafos de la Revolución Cubana no
se limita a las fotos, en uno de sus capítulos se dedica
a los experimentos visuales que en otros campos de la
plástica aprovecharon la imagen de Ernesto en la década
del sesenta, como aquellos de Raúl Martínez. La sección
dedicada a Alberto Figueroa, de hecho, no tiene fotos
directas del hombre, sino que recrea el mito del Che
al explorar la iconografía creada en estos años en calles,
carteles, murales y ropas.
Mientras el
libro se detiene en Cuba la exposición sigue viajando:
llegará a la Argentina en mayo y a Finlandia para julio.
O eso se supone, todos saben que, Ernesto pudo llegar
a Cuba, pero nunca marcharse.
¡Salud Guevara!
Te esperábamos.
Vea
una foto de cada artista incluido en el libro Che
Guevara por los fotógrafos de la Revolución Cubana
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Con tinta de ayer, Carilda
Oliver Labra.
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Fiebre de caballo,
Leonardo Padura.
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El harén de Oviedo,
Marta Rojas.
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La última noche
que pasé contigo, Mayra Montero.
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Foto de familia, Luis
Cabrera.
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Juzgar a primera vista,
Luis Amado Blanco.
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De la narratividad al abstraccionismo
en la danza, Ramiro Guerra.
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-
Vida de Ismaelillo, Paula María Luzón.
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