|
Para reunir las meditaciones de dos
heresiarcas
Por Yasmín S. Portales Machado
Fotos: Rogelio M. Díaz Moreno
El
periodismo cubano a menudo acaba convertido en libro.
A despecho de la frase aquella según la cual no hay
nada más viejo que el periódico del día anterior, algunos
de esas columnas regulares, escritas en ocasiones por
años, se reúnen al fin en un volumen coherente, donde
el carácter inmediato de lo escrito incrementa los valores,
al reflejar el pensamiento de un momento específico.
Ejemplos sobran, pero citaré solo dos: Los numerosos
tomos compilados de la columna “Letra y Solfa”, que
Alejo Carpentier mantuvo por varios años en El
nacional de Caracas; y El viaje más largo,
recopilación de las crónicas de Leonardo Padura en sus
días de corresponsal para Juventud Rebelde.
Esta tarde
dos columnas del periodismo literario digital siguen
esos pasos: Alberto Garrandés y Jesús David Curbelo
presentaron libros electrónicos que compilan sus secciones
en CubaLiteraria. Desde hace más de un año ambos
mantienen espacios de opinión sistemáticos en el portal
de la literatura cubana.
La sección
de Garrandés se llama “Presunciones” y en ella aparecen
ensayos breves sobre la narrativa cubana. En el caso
de los textos recopilados para Heresiarcas y pontífices:
la narrativa cubana en los años sesenta, la
idea original era generar un diccionario bibliográfico
sobre esa década. Como dijera el autor: “Mi intención
ha sido la de apartar las convenciones críticas, las
ideas preconcebidas, las opiniones que se repiten (sin
verificarse) una y otra vez, todo lo cual conforma una
especie de maleza vaga y harto cómoda”. Para Reynaldo
González, quien presentara el volumen a los asistentes,
“[Garrandés] incluye a libros y escritores de diversa
índole y variados destinos, un abanico abierto y, en
su ocasión, potenciado, donde las individualidades no
se difuminaron para fundirse en un conjunto descolorido.”
Y eso, el valor de sentar testimonio de una visión contemporánea
sobre libros muy citados pero poco leídos, es elogio
suficiente para un autor.
Para
Jesús David Curbelo la reflexión sobre la poesía es
consustancial a la poesía misma. Todos los poetas, de
manera consciente o no, son también lingüistas. Es esa
dualidad la que aborda este libro, a menudo obviada
y relegada por el consumo indiscriminado de metalenguaje
crítico, o por la negación de todo conocimiento reflexivo.
El autor de Diario de un poeta recién cazado
intenta en los 21 capítulos articular una actitud hacia
la poesía como acto creativo y ontológico. Como herencia
del carácter semanal de la escritura los primeros capítulos
funcionan como entidades casi aisladas, pero a partir
de “Pensar la poesía” los textos adquieren un estrecho
tramado. No es casual que el capítulo final se titule
“Entrando (casi) en materia”, porque Juez y parte
I (Meditraiciones) es la primera parte de un
análisis que recién comienza, de un trabajo en progreso
cuyo final está por llegar.
Con estos títulos
suman cuatro los libros electrónicos que CubaLiteraria
pone a la disposición de los lectores del mundo.
|
-
-
La
democracia en México, Pablo
González Casanova.
-
-
Chinolope. La mirada fluida,
Lázara Castellanos.
-
-
-
Heresiarcas y pontífices,
Alberto Garrandés.
-
Juez y parte I (Meditraiciones),
Jesús David Curbelo.
|
|