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Una extraña decadencia
Por Yasmín S. Portales Machado
Fotos: Rogelio M. Díaz Moreno
Esta tarde,
bajo la frescura de una de las viejas galerías del castillo
San Carlos de la Cabaña, se realizó la presentación
de dos volúmenes bastante especiales. Ello se debe a
que la producción de ambos autores es relativamente
escasa, y es que sus ocupaciones son bastante absorbentes:
se trata de Abel Prieto, Ministro de Cultura de Cuba,
y de Jorge Timossi, vicepresidente del Instituto Cubano
del Libro. Esa fue una de las razones, supongo, para
que la sala “Alejo Carpentier” se llenara de público.
Los
títulos presentados fueron dos antologías de cuentos,
Abel sostenía en sus manos el breve Las aves y
otros cuentos, y Timossi cerró el encuentro
al leer un relato de sus Cuentos trágicos de animales.
Las aves
y otros cuentos es una antología de siete cuentos
escritos desordenadamente en los últimos treinta años
del siglo veinte. Según explicara Virgilio López Lemus,
editor y presentador del libro, en Abel –que también
es ensayista- se reúnen el aguijón reflexivo del ensayista
y la capacidad fabular del narrador innato. En Las
aves… se resumen las obsesiones constantes del
autor, ya reconocibles en sus relatos de Noche
de sábado, las problemáticas de los adolescentes
y jóvenes ante las diversas circunstancias de la vida.
Todos los relatos están recorridos por la tesis de que
el hombre es un ser para vivir en el presente, pero
que batalla continuamente con su pasado. Dulce María
Sotolongo, jefa de editores de la editorial Extramuros,
analizó, en sus palabras de presentación, la evolución
perceptible en estos textos, el primero de los cuales,
“Las aves”, fuera publicado originalmente en Alma
Mater, alrededor de 1970. Sin embargo, en opinión
de esa prestigiosa editora y del mismo autor, es ese
el mejor de los relatos allí reunidos. Tal afirmación
permitió que Abel propusiera la tesis de que su talento
es presa de una definitiva decadencia. Aunque, en opinión
de esta redactora, se debe a que Prieto ha puesto su
talento en función de los otros al asumir grandes responsabilidades
dentro de la dirección del país. Eso es lo que le impide
dedicar el suficiente tiempo a su escritura.
Con Jorge Timossi
podría uno olvidar que es periodista y narrador. Después
de los muy admirados –y ya agotados– De buena
fuente y Grandes Alamedas, el combate
del presidente Allende, llegan, con pocos meses
de diferencia: Palabras sin fronteras
y Cuentos trágicos de animales, presentado
esta tarde. Con esos cuentos breves, de implícito homenaje
a La Fontaine, Timossi va en busca del nuevo descubrimiento
de actitudes humanas en las acciones ¿irracionales?
de los animales. Son fábulas que evocan a disímiles
animales –comentó Magda Resik, periodista a quien correspondiera
presentar el libro–, pero todas tienen que ver con su
experiencia vital. Y lo más hermoso es que, dejando
a un lado esas historias de ficción, donde el ser humano
es el centro, los animales nos sugieren conductas tan
humanas, por trágicas y hermosas, que reflejan mucho
de nosotros mismos.
Cuentos
trágicos de animales fue editado por Esteban
Llorach, e ilustrado por Francisco Pascacio Blanco.
Se disfruta de sus piezas –algunas no rebasan la cuartilla–
por su correcta construcción y su propuesta de crecimiento
personal sistemático, muy necesaria en los tiempos que
corren. Estas narraciones, que no son para niños a pesar
de su cubierta y su título, nos muestran la seducción,
la aventura y el constante enfrentamiento de la esperanza
y el compromiso responsable con el azar o la maldad.
Timossi apuesta por un mundo mejor y, en el peor de
los casos, queda la posibilidad de –parafraseo el relato
“Caracoles”– de alcanzar un éxtasis que nos impida sufrir
dolor alguno.
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Poesía Completa,
Antonio Machado.
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Poesía, Miguel
Hernández.
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Cuentos trágicos
de animales, Jorge Timossi.
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Las aves y otros cuentos,
Abel Prieto.
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Las guerras del capital,
Heinz Dieterich.
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CD Multimedia Cuba defendida,
Ediciones La Jiribilla.
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Llena eres de gracia, Rogelio
Riverón.
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Fumando espero, Jorge
Ángel Pérez.
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El fundidor de espadas,
Pedro Llanes.
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