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Para comprender una colección
de Poesía
Palabras de Basilia Papastamatíu
en la presentación de los cuatro títulos
más recientes de la Colección Poesía
de la Editorial Letras Cubanas
Un solo bosque negro
de Mirta Yáñez
A Mirta Yáñez
se la conoce muy bien como narradora, ensayista y profesora,
aunque uno de sus primeros y más tempranos libros
fuera Las visitas, que mereció el premio de poesía
de extensión universitaria y llamó notablemente
la atención. Pero los textos narrativos y ensayísticos
que publicó a continuación hicieron que
se olvidara un tanto su trabajo poético, hasta
que este volvió a recibir la atención
merecida cuando, en 1997, publicó Algún
lugar en las ruinas. Y ahora, con esta amplia selección
de sus poemas titulada Un solo bosque negro, los lectores
podrán apreciar sus valores de un modo aún
más abarcador.
Lo primero
que llama la atención en sus versos es que emplea
el lenguaje cotidiano, el lenguaje de la comunicación
directa, de un modo muy sugerente, para expresar vivencias
evidentemente propias o experiencias de la realidad,
pero siempre desde su subjetividad, sin ocultar el involucramiento
en ellas de la misma autora o del sujeto poético.
De ahí el aire de apuntes de diario, o de crónica
personal, que tienen algunos de sus textos. Se detienen
en la ciudad, sus calles, su gente, espacios y sucesos
que tienen para la autora una significación particular.
También logra introducir con acierto y fineza,
cosa nada fácil en la poesía, el humor,
la gracia de cierta ironía con lo que logra un
particular efecto comunicativo. Poesía evocadora,
quizá con nostalgia pero sin tristeza, con la
que no podemos dejar de identificarnos y cuya lectura
recomiendo con énfasis
Impresiones y comentarios
de Marilyn Bobes
A
Marilyn Bobes se la ha conocido, al principio, fundamentalmente
como poeta, desde que llamó la atención
con su primer libro La aguja en el pajar. Pero esta
autora luego nos sorprendió a todos al obtener,
en 1985, el Premio Casa de las Américas con un
libro de relatos, Alguien tiene que llorar. Y desde
entonces alterna en su práctica literaria la
narrativa y la poesía con igual logro. Ahora
nos complace presentarles su más reciente título
de poesía, Impresiones y comentarios.
En este libro
Marilyn hace de la relectura de determinados creadores
y obras, un verdadero ejercicio de reflexión
poética; hace pues como comentarios, acotaciones
y hasta secretas subversiones de textos ya existentes
y consagrados, para transgredirlos o modificar su punto
de vista o significado con su nueva visión. Pero
siempre desde una honda fascinación por sus fuentes.
Y de este meticuloso trabajo en el que integra el lenguaje
del análisis y el pensamiento en una lograda
atmósfera poética, resultan textos de
singular originalidad y audaz profanación, que
ahora entregamos al juicio implacable de los lectores.
Trillos urbanos
de Ricardo Alberto Pérez
De
Ricardo Alberto Pérez podemos decir que, por
lo menos hasta ahora, ha apostado el todo por el todo
por la poesía; porque tanto sus propios textos
como sus trabajos e reflexión, o como antologador,
tienen que ver exclusivamente con la escritura poética.
Y debemos incluirlo dentro de esa práctica creadora
que ha distinguido a un sector de su generación
que se autodenominó “la diáspora”
y que, entre otras cosas, se caracterizó por
hurgar incansablemente en el corpus literario ya existente
para encontrar las claves de lo que es la lectura, la
reescritura, el supuesto acto de la creación
de textos, de su supuesta originalidad y su más
supuesta aún relación con la realidad.
Trillos urbanos
también es, en este sentido, una nueva experiencia,
una nueva exploración de la función semántica
y comunicacional de la escritura. Para experimentar,
además, es necesario subvertir lo ya dado, lo
ya conocido. En este caso, el autor invierte lo que
nos es habitual, por ejemplo: lo campestre visto desde
lo urbano; aquí, en cambio, lo campestre se hace
metáfora de lo urbano. Del mismo modo el autor
altera la acostumbrada rutina del acto de escribir poesía,
como acto de intuición, inspiración, automatismo
creador, para someter el verso al control de la mente,
de la racionalidad; sin embargo lo emotivo emerge, la
pulsión indefinible, el impulso incontrolable
de las palabras que surgen inesperadas, para sorpresa
del mismo autor.
Cerval de Carlos
Augusto Alfonso
Carlos Augusto
Alfonso ha dedicado prácticamente todo su quehacer
como escritor, como creador, a la poesía. La
ha leído, investigado, y sobre todo la ha escrito
con dedicada y apasionada exclusividad. Y obtuvo con
sus sucesivos libros publicados algunos de los reconocimientos
mas importantes del país, como el premio J. del
Casal de la UNEAC y el Iberoamericano de Poesía
Raúl Hernández Novas, este ‘ultimo
precisamente con un conjunto poético que constituye
una parte del libro que hoy presentamos.
Cerval es quizás
un libro frente al cual un lector desprevenido podría
sentirse intimidado, predispuesto a abandonar su lectura
ante la “rareza” de su lenguaje. Pero si
se decide a avanzar, la sola escritura le va permitiendo
acceder a sus claves , al modo en que debe leerla o
dejarse llevar por ella, penetrar en su flujo sin prejuicios
previos ante su discurso aparentemente inconexo, discontinuo,
profundamente trasgresor de todo canon vigente. Y si
lo logra, se comunicara así con una poesía
conceptualmente muy rica, que utilizando múltiples
referencias históricas, culturales y hasta de
la más cruda realidad humana, intenta acceder
a nuevas percepciones y comprensiones de la existencia.
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Los negocios del señor
Julio César, Bertolt Brecht. -
Un saludo a Fidel, Arturo
Limón. -
Cartas Celestes, Mildre
Hernández. -
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Pasajera la lluvia, Lourdes
Henández. -
Cuba, má allá
de los sueños, Silvia Martínez Puentes. -
Cementerio de elefantes,
Juan Siam. -
El niño y la luna,
Rafaela Chacón Nardi. -
A la sombra de un ala,
Ramón Feria. |
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