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El
fundidor de espadas, Pedro Llanes
Como un ritual
de la sabiduría —feliz y doloroso, inesperado
y estricto— puede ser visto El fundidor de
espadas. Pedro Llanes ha conseguido, en efecto,
un fabuloso relato, en el que se mezclan la poesía,
el amor, lo absurdo y lo fatal, insinuando lo
leve de la condición humana. El doctor Helmut
Rostbach, convertido en una partícula, inicia
una existencia virtual, prisionario en los túneles
bajo un hotel de ciudad. He aquí una profunda
reflexión sobre la personalidad y el conocimiento,
modelada con humor, ironía y un lenguaje que resulta,
en sí mismo una aventura. El ritmo compensa, aseguran
los maestros, y esta novela se atreve a corroborarlo
Metáfora sobre el sentido de la Cultura y —tal
vez— sobre la angustiosa nobleza del creador,
este es un libro al que desearemos retornar.
Pedro Llanes
nació en Placetas en 1962 y ha publicado los poemarios
Diario del ángel (Casa Editora Abril, 1993),
ganador en 1994 del Premio de la Crítica, Sibilancia
(Ediciones Unión, 1996), Sonetos de la estrella
rota (Sed de Belleza, 2000) y Partitura
hecha por el sinsonte (Ediciones Matanzas,
2001). Con los ensayos contenidos en Icono
y ubicuidad (Casa Editora Abril, 2000) obtuvo
el Premio Calendario de la Asociación « Hermanos
Saíz» en 1999. Posee la Distinción por la Cultura
Nacional.
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