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Un
solo bosque negro, Mirta Yáñez
En esta selección
-abarcadora de vivencias- Mirta Yánez ha reunido
parte notable de su poética. Encontramos textos
que declaran jubileos de juventud; otros que acuden
a la razón y la aventura; están los de honda expresión
personal, sometidos a desafíos, amor y fugas;
los sueltos, que pudieron ser escritos como permanencia
de la memoria; los llamados Apuntes de clase;
los fragmentos que sobrevivieron a los retoques
del tránsito de un tiempo que moderó efusiones
y simplificó pasajes...; y cierra con poemas
de (des)encuentros, creencias y dejaciones, para
conformar un libro con escrituras rescatadas de
lugares, espacios y olvido.
Mirta Yáñez (La
Habana, 1947) ha continuado el ejercicio poético
desde que, a los veinte años, le fuera otorgado
el Premio de Poesía de Extensión Universitaria
con su cuaderno Las visitas. Tiene publicados,
entre otros, Todos los negros tomamos café
(1976), La Habana es una ciudad bien grande
(1981), El diablo son las cosas (1988)
y Narraciones desordenadas e incompletas
(1997), cuentos; La narrativa romántica en
Latinoamérica (1990) y Cubanas a capítulo
(2000), ensayo; La hora de los mameyes
(1983), novela; Serafín y su aventura con los
caballitos (1979), literatura para niños;
Las visitas (1971), Las visitas y otros
poemas (1986) y Algún lugar en las ruinas
(1997), poesía. Ha recibido en dos ocasiones el
Premio de la Crítica. |