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Mylene Fernández:
Multiplicarse en palabras
Yordán Rey
Se
le conoce por sus cuentos que han dado mucho de que
hablar. Pero ya Mylene Fernández nos regala su
primera novela Otras Plegarias Atendidas. Con
ella recibe el premio Italo Calvino al cual califica
de "susto feliz". Y es esta Mylene sencilla,
de escritura irónica y reveladora la que nos
habla hoy del "deseo de narrar desde miradas diferentes,
de multiplicarse en palabras".
En
el mes de Diciembre recibiste el Premio
Italo Calvino en su cuarta edición, que convocan
el Grupo Fundacional Italo Calvino, de la UNEAC,
la Asociación ARCI y la Embajada de Italia en
Cuba. Además de ser Calvino uno de los grandes
narradores del siglo XX, que ha influido en la obra
de muchos ¿Consideras que hay alguna relación
en particular entre su poética y tu obra?
La
verdad es que me gustaría mucho y sería
un gran elogio para mí. La obra de Calvino tiene
una fantasía desbordante. Y la fantasía
es buena para vivir y una magnífica aliada para
escribir. En mi novela a veces convoco el absurdo, el
disparate para contar cosas. Me parecía mejor
que contar la realidad en tiempo real. En ocasiones
es más efectivo tomarla desde otro ángulo.
Ganaste el Italo Calvino con tu primera novela: Otras
plegarias atendidas, que venció en un
certamen de conocida calidad frente a otras veinte.
¿Crees que este salto genérico en tu producción
marca también una cota en tu madurez como creadora?
Una
primera novela adolece de muchos pecados de aprendiz
y goza de una inocencia quizás debida a la falta
de oficio. Creo que he aprendido un par de cosas y tengo
un millón de nuevas dudas. Parece que a escribir
novelas, como a casi todo, solo se aprende escribiendo.
Este premio me hace sentir una gran responsabilidad,
casi me amedrenta. Espero que la novela guste, es lo
que más deseo.
Por la marcada recurrencia en tu obra de personajes
con puntos de vista femeninos se podría pensar
que te afilias al partido feminista. ¿Crees que
se trata de una interpretación superficial de
tu escritura? ¿Qué genera entonces a tales
personajes?
Quizás
los personajes los genera un otro yo, vidas no vividas
o el deseo de narrar desde miradas diferentes, de multiplicarse
en palabras. Que sean masculinos o femeninos no es determinante,
lo que importa es que estén bien construidos.
Dentro de los mismos personajes masculinos o femeninos
la gama es infinitamente variada. No soy crítica,
ensayista o profesora para ahondar en las clasificaciones
literarias, la buena literatura se hace desde tantas
esquinas.
En algunos cuentos, como Cosas de Muñecas
y Vivir sin papeles, y en la novela
Otras plegarias atendidas, los personajes
han abandonado Cuba, pero se empeñan en mantener
su identidad cultural. Este es un conflicto común
en la mayoría de los que emigran, aunque el proceso
migratorio cubano a menudo ha tomado matices trágicos.
¿Ese mundo que reflejas te ha marcado de alguna
manera?
He
intentado recrear conflictos de personas mas que todo.
Problemas que pueden suceder amén las latitudes.
Si hay algo local en ellos es que de una u otra forma
son un canto a La Habana, que podría ser un canto
al sitio dejado, a lo que éramos o pudimos ser,
al pasado. Ese volverse atrás que afecta a todos
en algún momento. La nostalgia, la extrañeza,
los recomienzos suceden a veces sin cambiar de geografías.
En
los últimos tiempos, varias novelistas cubanas,
como Karla Suárez, Ena Lucía Portela,
han tenido gran acogida en el exterior. ¿A qué
atribuyes este fenómeno?
Esto
de las acogidas es a veces muy azaroso. En el caso de
Karla
y Ena,
pienso que se debe a que son buenas escritoras, han
obtenido premios merecidos por su talento y constancia
y disfrutan entonces de un público atento y bien
ganado. Y eso es bueno no solo para ellas como escritoras
sino también para los lectores de sus obras.
Se agradece tanto un buen libro...
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