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Una Rosa que florece
Enrique Pérez Díaz
En 1985 la
Sección de Literatura Infantil de la UNEAC concedió
por primera vez su premio anual La Rosa Blanca a los
mejores libros que, publicados en 1984, mostraban el
desarrollo de la literatura infantil y juvenil en Cuba.
Desde entonces, casi con regularidad anual, La Rosa
Blanca fue entregada a los libros cubanos para niños
y jóvenes más significativos y, en algunos casos, a
figuras y colectivos de destacada ejecutoria en el trabajo
con las nuevas generaciones.
Los grandes
autores de la literatura cubana, aquellos ya considerados
“clásicos”, recibieron ―ya fuera por su obra total
o por algún libro en particular― este galardón,
el cual ha ganado tal prestigio que casi se le equipara
con el Premio de la Crítica. De alguna manera, La Rosa
Blanca ha venido a mitigar también esa especie de olvido
tácito en que los jurados del Premio de la Crítica suelen
dejar a los libros y autores para niños.
Figuras de
la magnitud de Dora Alonso, Eliseo
Diego, Félix
Pita Rodríguez, Renée Méndez Capote, Renée Potts,
Rafaela Chacón Nardi, Excilia Saldaña, fueron acreedoras
del reconocimiento. También lo merecieron editoriales
cubanas como Gente Nueva, Abril, Capitán San Luis, Unión
y Vigía, y extranjeras como Ediciones SM, de España.
Del mismo modo se le ha concedido a colectivos teatrales,
programas de radio, etc.
Al llegar en
1995 a su décimo aniversario, La Rosa Blanca ―que
ya desde 1993 se había abierto también a los libros
de autores e ilustradores cubanos publicados en el extranjero―
instituyó su Premio Especial, que en aquella ocasión
recibieron Dora
Alonso, por el conjunto de su obra, y Excilia Saldaña,
por su singular libro La noche.
En 1999 se
entregaron los premios correspondientes a las ediciones
de 1998 y de ese propio año, y en el año dos mil se
concedió por primera y única vez el Premio Magistral
La Rosa Blanca a Dora Alonso, por la excelencia, relevancia
y continuidad de su obra literaria dedicada a niños
y jóvenes.
Ya en el 2001,
coincidiendo con los 16 años de vida de este reconocimiento,
se entregó de nuevo el Premio La Rosa Blanca en el Congreso
“Lectura 2001. Para Leer el XXI” y hubo un Premio Especial
como Mejor Libro Integral (Texto, Edición e Ilustraciones)
para Del abanico al zunzún, de Ivette Vian, ese
original diccionario publicado por la Editorial
Gente Nueva.
Como parte
del Primer Salón Nacional de Autores Cubanos para niños,
celebrado en el 2001 en homenaje a la desaparecida Renée
Méndez Capote, la Sección de Literatura Infantil de
la UNEAC
hizo una muy especial entrega de Premios Especiales
a cuatro destacadas figuras de la literatura para niños
y jóvenes, por su larga y exitosa trayectoria en este
campo: Nersys Felipe, Julia Calzadilla, Enid Vian e
Ivette Vian.
En el 2002
los premios especiales al Mejor Libro Integral fueron
para las obras Cartas a Carmina, de Ivette Vian,
y Cuentos locos para niños cuerdos, de Ana María
Valenzuela Manteiga, ambos publicados por la Editorial
Gente Nueva. En la categoría de Mejor Texto se dio un
Premio Especial a Cuando llegan las cigüeñas de París,
de Enrique Pérez Díaz, por Ediciones Abril.
En su más reciente
edición, La Rosa Blanca demostró nuevamente la diversidad
y pujanza de la literatura cubana para niños y jóvenes
cuando el jurado ―presidido por la especialista
Georgina Arias e integrado por los escritores Maggy
Fernández y Eduardo Frías― debió escoger, entre
medio centenar de obras de todas las editoriales cubanas,
la decena de trabajos más significativos por la calidad
del texto, las ilustraciones y la edición.
Los resultados
de este año hablan, sobre todo, de una gran diversidad
editorial y del empuje de las ediciones presentadas
por los centros provinciales del libro, entre los cuales
se destacan las colecciones “Cauce”, de Pinar del Río,
y “Vigía”, de Matanzas, sin olvidar otras como “Luminaria”,
de Sancti Spiritus.
La Rosa Blanca
se ha robustecido con los años y, con independencia
de los avatares del sector editorial nacional ―donde
lamentablemente es evidente un predominio de ediciones
de los clásicos universales en detrimento de una mayor
cantidad de obras de los autores cubanos más noveles―,
este premio constituye un estímulo para todos los hacedores
del libro infantil, estímulo más que vidente en la dotación
de importe metálico para los Premios Especiales, como
iniciativa de la Asociación de Escritores de la UNEAC
por conceder a la literatura para niños el rango que
se merece.
Premio
"La Rosa Blanca" 2003
Premios Especiales
al Mejor Libro Integral (Texto, Ilustración y
Edición)
- La
Maga maguísima, de Olga Marta Pérez (Cauce,
Pinar del Río)
- Adiós infancia,
de Enrique Pérez Díaz (Vigía, de Matanzas)
Premios Especiales
al Mejor Texto
- Como una flor
y nada más, de Teresita Fernández (Mecenas)
- Él cuida de
mí, de Celima Bernal (Abril)
Premios de
Texto
- Querida, Laura,
de Aurora Martínez (Cauce)
- El pájaro libro,
de Joel Franz Rosell (Ediciones SM, España)
- SMiriela y el Bonsai,
de Julio Crespo Francisco (Luminaria)
Premios de
Ilustración
- Rosa Salgado, por Mi
libro de animales, de la propia Rosa Salgado
(Gente Nueva)
- Bladimir González Linares,
por La bella y la bestia, de Madame Leprince
de Beaumont (Gente Nueva)
Premios de
Edición
- Agustina Ponce, por En
el cristal, de Olga
Marta Pérez (Vigía)
- Canela, por La nube,
de Joel Franz Rosell (Ed. Sudamericana, de Argentina)
Premio
"La Rosa Blanca" 2004
La Sección
de Literatura Infantil de la Asociación de Escritores
de la UNEAC convoca a su Premio Anual La Rosa Blanca
2004, que se rige por las siguientes bases:
Podrán optar
por el premio los libros para niños y jóvenes (en temática
de ficción, historia, científico-técnica o de cualquier
índole), de autores cubanos publicados en Cuba o en
el extranjero entre el 2003 y el primer semestre del
2004.
El premio se
podrá conceder en dos categorías:
- A aquellos libros cuyos
textos, ilustraciones y edición contribuyan de manera
significativa a la formación estético-ideológica
y humana de los niños y jóvenes y representen un
aporte meritorio a la cultura cubana y universal.
- A aquellos folletos, minilibros,
álbumes ilustrados, plaquettes o troquelados cuyos
textos, ilustraciones y edición contribuyan de manera
significativa a la formación estético-ideológica
y humana de los niños y jóvenes y representen un
aporte meritorio a la cultura cubana y universal.
A esta edición
del Premio La Rosa Blanca 2004 podrán presentar sus
obras los autores, ilustradores y las
editoriales que lo deseen.
Un jurado de
especialistas podrá conceder hasta cinco premios: uno
al Mejor Libro Integral (poesía y/o narrativa) y
tres premios por los valores parciales de las obras
(texto, ilustración y edición).
Los ganadores
recibirán un diploma acreditativo.
El plazo de
admisión será desde la publicación de esta convocatoria,
en la sede de la Asociación de Escritores, hasta el
mes de junio del 2004.
Los premios
serán entregados en una velada que se organizará al
efecto.
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