"La feria siempre
significa una fiesta del libro…"
Por Patricia Forte, estudiante de Periodismo
Una
vez más cobrarán vida las angostas callejuelas de la antigua fortaleza
militar San Carlos de la Cabaña, cuando el 3 de febrero de inicio la
XIV Feria Internacional del Libro, FIL' 2005 que hasta el día 6 de marzo
se desarrollará en diferentes sedes de todo el país.
Como ya se ha hecho habitual, la editorial Arte y Literatura trae a este encuentro
disímiles propuestas que abarcan el universo literario en todos sus géneros
y épocas. De esta manera, poesías, ensayos, novelas y crónicas
de arte podrán ser adquiridas por el público visitante, aseguró
su directora Elizabeth Díaz González.
"En los últimos años, comentó, nos hemos dedicado
a publicar lo más sobresaliente del quehacer internacional contemporáneo,
algo un tanto difícil, pero no imposible, ya que los clásicos
están en la biblioteca, pero los títulos nuevos hay que salir
a buscarlos.
"Como esta feria está dedicada a Brasil, se ha preparado una colección
de títulos de este país donde resalta la poesía, pues la
narrativa brasileña es mucho más difundida en Cuba".
Los versos del gigante sudamericano estarán presentes a través
de autores conocidos como Thiago de Mello, con Poemas preferidos
por el autor y sus lectores, una antología preparada por
él mismo y traducida por la escritora cubana Julia Calzadilla; Carlos
Nejar y su importante libro, La Edad de la Aurora,
traducido por Virgilio López Lemus; y Ferreira Gullar con Todos
te buscan, una selección de Mario Martínez Sobrino,
Premio Nicolás Guillén 2004. Además, los lectores podrán
encontrar en la Feria, Catorce poetas brasileños,
una compilación de la poesía sudamericana de la segunda mitad
del siglo XX, seleccionada y traducida por el escritor cubano Ricardo López.
"No obstante, la narrativa carioca también ocupará un espacio
con una de sus más importantes figuras en la actualidad: Rubem Fonseca,
y su novela Agosto", agregó Elizabeth,
quien especificó que estarán disponibles también tres tabloides
de distribución gratuita llamados Periolibros, los cuales promoverán
la literatura del país homenajeado. En ellos aparecerán los clásicos:
Iracema, de José de Alencar, y Narraciones
escogidas, de Machado de Asís, así como Cuentos
brasileños contemporáneos, una selección
hecha por Virgilio López Lemus, fundamentada en una publicación
anterior.
Según Elizabeth, dentro de lo más interesante de lo editado estará
la novela policiaca Brigada Central, del destacado
autor español Juan Madrid. El libro, que se ha reagrupado en tres grandes
tomos, está basado en la trama de la serie española transmitida
hace algunos años por la Televisión Cubana.
España estará representada, además, por El
lado frío de la almohada, una nueva novela de amor y espionaje
de la autora Belén Gopegui, ya conocida en Cuba desde el año anterior
por Lo real, finalista del premio Rómulo Gallegos.
Otro de los escritores que participará en la FIL 2005 será el
chileno Volodia Teitelboim, quien ya se encuentra en Cuba con motivo del Premio
Casa de las Américas. Sus biografías, Neruda
y Los dos Borges, podrán ser adquiridas en
La Cabaña.
"Otro título que de seguro tendrá muy buena acogida por
la juventud asidua a la Feria es la novela Gutiérrez a secas, del escritor
argentino Vicente Battista, asegura la directiva de Arte y Literatura. Esta
cuenta la vida de un muchacho que se dedica a escribir por encargo a través
de Internet y, después de distintas situaciones, se decide a escribir
lo que él siente y quiere, aunque ya no tiene tiempo para hacerlo".
En el privilegiado espacio se presentará, además, Antología
poética, una agradable propuesta seleccionada por Cintio
Vitier sobre la obra del nicaragüense Ernesto Cardenal. Asimismo, títulos
como El Dios de las pequeñas cosas, de la escritora
india Arundhati Roy; y La flota negra, de la mexicana
Yazmín Ross, formarán parte de la colección Orbis, destinada
a la publicación de novelas.
Por supuesto, no faltarán clásicos que se retoman por el interés
que despiertan en el público lector, entre ellos Corazón,
de Edmundo de Amicis, y La última legión,
de V. M. Manfredi.
¿Y las tiradas podrán satisfacer la demanda?
Hemos tratado de imprimir entre 10 000 y 25 000 ejemplares de cada título,
pero no se puede olvidar que una feria siempre significa una fiesta del libro.
Para Arte y Literatura representa la confrontación con el público
que va a aceptar o a rechazar sus títulos. Nuestras propuestas siempre
han sido bien recibidas; y hay que tener en cuenta que la población cubana
es muy lectora, por lo que la demanda de libros es muy alta.
En nuestro caso, no solo venderemos nuestros textos. También hay
otras actividades, como el encuentro de editores, que incluye mesas redondas
y debates sobre diferentes temas, aunque el plato fuerte seguirá siendo
el libro. Llevar la cultura literaria a nuestro pueblo es la mayor satisfacción
que puede tener una editorial.
Tomado de Juventud
Rebelde
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