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Mi primera Feria sin el Guille

Por Osmany Oduardo Guerra
Fotografía Andrés Barca

Guillermo Vidal en la Feria pasadaLlegué a La Cabaña. Pasé todos los túneles con sus guardias que miran avezados las credenciales y, ya dentro, subiendo la calle que conduce a La Comandancia, pensé en el Guille. Y es que en esa callecita, en el banco, en una de sus aceras, el escritor Guillermo Vidal Ortiz acostumbraba a sentarse con sus amigos, casi todos escritores de provincia que admiraban al "viejo" con su barba providencial, conversador como nadie, paternal como pocos, amigo de sus amigos y de sus enemigos.

En la Feria pasada nadie hubiera imaginado que al año siguiente el Guille no iba a estar entre nosotros, jodiendo y enseñando libros que había comprado, y sorprendido ante las argucias de los socios escritores que robaban libros de los stands de editoriales extranjeras. A nadie se le hubiera ocurrido que iba a caminar el recinto ferial una y otra vez sin encontrarse al Guille con uno de sus "efebos", amigos de siempre, del alma, como en los boleros; que iba a tropezar con niños extraviados; que iba a mirar a mujeres hermosas pululando por las calles incómodas de La Cabaña y él no iba a estar junto a uno para decir "son unos depravados malditos".

Y lo más terrible de todo es que todos sus amigos pensamos lo mismo. Aunque no nos digamos nada y nos saludemos efusivamente como si nada, yo sé que todos en el fondo, cuando vemos al otro, recordamos al Guille con su pelo recogido y su voz chillona acercándose, apodándonos a su antojo, invitándonos a una cerveza (él con su refresquito de siempre). El autor de libros tan importantes como Se permuta esta casa, Matarile o más recientemente La saga del perseguido, con el que alcanzara el codiciado Premio Alejo Carpentier, ya no está entre nosotros y ahora, en medio del ajetreo que presupone una Feria del Libro, quizás muchos no lo recuerden, pero tengo una lista larga de amigos que lo extrañan tanto como yo.

Es terrible, pero esta mañana, cuando llegué a La Cabaña, me sentí vacío, y cómo no sentirme vacío, si esta es mi primera Feria del Libro sin el Guille.


En esta nueva edición la feria estará dedicada a

 


   

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