| Pretextos para un encuentro
Por Sonia Franco Cervera
Fotos Andrés Barca
Una
vez más, y sin importar los 400 años que
cubren sus páginas, El Quijote vuelve
a ser motivo de relectura, análisis y reflexión.
En esta ocasión, la oportunidad llegó bajo
las alas de la XIV Feria Internacional del Libro de La
Habana con la Conferencia de Literatura y compromiso social
titulada "La razón crítica de Cervantes
a través de la locura de Don Quijote", ofrecida
por el teólogo, escritor y periodista brasileño
Frei Betto.
"Sabemos que toda obra de arte
vale por su belleza y no necesita explicaciones. No hay
obra de arte de izquierda y de derecha, o es bella o no
lo es. La obra de arte es polisémica y cada persona
la aprecia a partir de su sensibilidad, pues todo punto
de vista es la vista a partir de un punto".
Y es precisamente El Quijote una de las
obras con mayores puntos de vista, de interpretación
e incluso de aceptación, a lo largo de la Historia
de la Literatura Universal. La arista de la obra, expuesta
por Betto, fue la crítica al Imperio Español
del siglo XVI y, más importante aún, su
consonancia con una sociedad que, separada por cuatro
siglos, sigue viviendo en el feudalismo de la razón.
En
su ponencia, Betto parte de la idea de que todo texto
es mejor comprendido cuando está situada dentro
de su contexto, por tanto la crítica social presente
en El Quijote podría ser mejor percibida
al recordar que el autor fue súbdito de la monarquía
absolutista de Felipe II, y la obra redactada bajo el
reinado decadente de Felipe III.
"La Mancha de Don Quijote es el retrato de la decadencia
de un reino, donde el desempleo multiplicaba por los poblados
y caminos, pícaros, mendigos, vagos, charlatanes,
bandidos, en fin todo una clase de marginados y excluidos,
cuyos harapos desentonaban con las vestimentas de los
oficiales del rey y de los héroes de caballerías".
Más adelante, haciendo honor a la universalidad
del texto de Cervantes, el escritor brasileño nos
presenta una visión quijotesca del siglo XXI ,
una versión trasvolada que incluye Imperio, molinos,
pastos de ovejas…: "Hoy el imperio es Estados
Unidos de América y donde hay apenas pequeñas
instalaciones industriales y plantas petrolíferas
vislumbra armas de destrucción masiva; donde apenas
hay familias trabajadoras, él ve terroristas; donde
hay solamente hombres y mujeres que practican con devoción
su Fe musulmana, Estados Unidos y el gobierno de Estados
Unidos aprecia fanáticos y fundamentalistas. ¡Donde
andarán los Cervantes capaces de derrotar con sus
penas aquellos que nos miran con sus armas".
Finalizada
su ponencia, el autor de Fidel y la Religión
abordó problemáticas de trascendencia
internacional como el significado de la palabra utopía:
"Yo tomo la utopía como un proyecto que primero
se idealiza en nuestro deseo de vivir todos con dignidad,
como hermanas y hermanos. La utopía es como el
horizonte, caminamos y caminamos, y se nos sigue alejando.
Pero no caminamos en vano, lo hacemos para avanzar";
economía mundial, capital especulativo, la concentración
monopólica provocada por el FMI, la interrelación
monopolios de mercado-medios de comunicación y
transporte; el hambre como la principal causa de muerte
prematura en el mundo; identidad cultural; globalización
y neoliberalismo; y la desaparición de valores
en la sociedad capitalista.
Otro tema expuesto por el teólogo brasileño
fue el de la Revolución Cubana, su importancia
como única sociedad realmente socialista en el
hemisferio Occidental capitalista, un ejemplo de la historicidad
y los avances posibles en la historia. "La obra de
la Revolución cubana es una obra evangélica".
En el evento se realizó también una exposición
de 27 ediciones diversas, en más de 10 idiomas
del texto Fidel y la Religión, obra
que en el presente año cumple 20 años de
publicada su primera edición.
Al
encuentro asistieron Ricardo Alarcón, Presidente
de la Asamblea Popular, Abel Prieto, Ministro de Cultura,
Roberto Fernández Retamar, presidente de Casa de
las Américas, Iroel Sánchez, presidente
del Instituto Cubano del Libro, representantes de la Embajada
de Brasil en Cuba, familiares y amigos de Frei Betto entre
otras personalidades de la literatura y la cultura, nacional
y foránea.
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