Programa Cobertura informativa

Vida y obra de Naborí en La Comandancia

Por Oduardo G.
Fotos: Andrés Barca

El hecho de que la Feria Internacional del Libro en esta, su catorce edición, se le dedique al Indio Naborí, no se reduce a una simple campaña de promoción en los medios, sino que se diversifica en un homenaje capital que se le tributa a este Premio Nacional de Literatura, y del que participan editoriales e instituciones culturales. La publicación, reedición y presentación de títulos, conversatorios, entrevistas, son algunas de las actividades que se vienen sucediendo desde ayer en esta Fortaleza San Carlos de la Cabaña.

La Sala "José Antonio Portuondo", enclavada en La Comandancia, fue escenario para que esta mañana de sábado se dieran cita en un Coloquio personalidades que han estudiado la vida y obra de Jesús Orta Ruiz. María Eugenia Azcuy (o Marulis, como la conocemos los que de alguna manera nos hemos acercado al Indio), que fuera ayudante del poeta durante varios años y es una investigadora acuciosa de su obra, fue la moderadora de este evento que sucedió a sala repleta y con la presencia del Ministro de Cultura Abel Prieto e Iroel Sánchez, presidente del Instituto Cubano del Libro.

El ensayista y poeta Virgilio López Lemus, en una brillante intervención, se refirió al carácter familiar de la poesía del Indio Naborí, a su tono eminentemente elegíaco, a su preciosismo formal que recuerda a los bardos del Siglo de Oro español y lo ha convertido en un clásico de la forma. Repasó detalles de la obra de Naborí, comenzando desde sus inicios como repentista hasta sus más recientes libros, desde poemas de carácter heroico hasta un texto que por su intimismo se ha convertido en uno de los poemas elegíacos más bellos escritos en Cuba, "La fuga del ángel", escrito a raíz de la muerte prematura de su hijo. También hizo alusión a los diez sonetos que conforman el poema "Una parte consciente del crepúsculo" y aseveró que en una antología rigurosa del soneto hispanoamericano, al menos tres de estos diez califican en la compilación.

La editora Maribel Díaz leyó un ensayo en el que evoca la desolación, lo efímero de la vida, la vejez, el amor, la muerte, como temas que aunque archiconocidos y recurridos en la poesía universal, aparecen en la obra del Indio, especialmente en Desde un mirador profundo, pero en ese caso con una frescura singular.

El Premio Nacional de Edición Imeldo Álvarez, amigo entrañable del Naborí, hizo anécdotas referentes a la vida del poeta, y concluyó diciendo que el Indio es un poeta de pueblo y aunque se conocen  varias facetas de él como repentista, decimista, folclorista, hay uno solo: el hombre.

Acerca del tono elegíaco de la poesía de Jesús Orta Ruiz versó el breve ensayo leído por Marulis en el que ella se detiene en ese aspecto y donde reseñó los antecedentes de la elegía en Cuba nombrando a poetas de la talla de Zenea, Luisa Pérez de Zambrana, Martí, Guillén y Pablo Armando Fernández. En el caso del Indio, su conocimiento profundo de los clásicos, de los poetas del Siglo de Oro, influyó en que este poeta hiciera elegías íntimas y heroicas tan trascendentales.

La convicción de que Naborí es "un poeta enraizado en el pueblo", fue una afirmación con la que la profesora universitaria Danae Diéguez resumía el quehacer del homenajeado. Al igual que Virgilio López Lemus, Danae se refirió a los diez sonetos que conforman "Una parte consciente del crepúsculo", a Con tus ojos míos, un poemario en el que la invidencia de Naborí viene a ser leit motif con imágenes sinestésicas donde su amada Eloína se transfigura en sus propios ojos y ella es quien lo guía por el mundo.

Ángel Augier, decano de la poesía cubana, como lo definió Virgilio, habló de su relación personal y poética con el Indio. Este poeta fundamental de nuestras letras escribió una semblanza que fue leída por su hija Alba, en la que resumía el paso de Naborí, desde sus inicios como repentista donde él brilló, a pesar del "ambiente seudoliterario en que se hallaba la décima guajira".

Tres títulos de Jesús Orta Ruiz se presentaron en este Coloquio: Cristal de aumento y Décimas para la historia, publicados por la editorial Letras Cubanas, y Décima y folclor, por Ediciones Unión. En esta compilación se han reunido diez cuadernos de la mejor poesía íntima, autobiográfica y vivencial del autor, escrita en distintos tiempos, espacios y estados anímicos; y a la vez se puede apreciar su pluralidad lírica, donde se funde lo culto a lo popular, y lo moderno a lo clásico. En Décimas para la historia se recogen las décimas improvisadas por Naborí y Angelito Valiente en 1955, y que fueran rescatadas y publicadas en Canarias por Maximiano Trapero.

Jesús David Curbelo, poeta y editor de Unión, apuntó que su editorial quiso sumarse al homenaje que todo el país le rinde a Naborí, esta vez con la publicación de Décima y folclor, un título donde se puede percibir su vocación de investigador y ensayista. En este libro, conformado por seis grandes capítulos, él examina las raíces de la décima, sus orígenes, y cómo pasa a la voz de poetas cultos. El Indio revisa la presencia de la décima en los poetas del Siglo de Oro, las coincidencias de las estrofas en el orden musical y se detiene a estudiar el repentismo primitivo y el repentismo actual en Latinoamérica.

La declamadora Alicia Ferrán puso punto final a este Coloquio con una brillante recitación de poemas de Naborí.


En esta nueva edición la feria estará dedicada a

 


   

Cubarte, sitio de la cultura cubana La Jiribilla. revista cultural Casa de las Américas, toda la cultura de nuestro continente