Eliseo Diego: el poeta en que tan bien
se está
Por Osmany Oduardo Guerra
Fotos: Andrés Barca
Yo soy radical y categórico a la hora
de responder por mis poetas favoritos. No vacilo en decir,
en orden cronológico, que son José Martí, Eliseo Diego,
Raúl Hernández Novás y Ángel Escobar. El José Martí autor
de poemas tan raros como "Nuestra América", pero sobre
todo el de Versos Libres; el Raúl de Sonetos
a Gelsomina y Animal Civil y Atlas
Salta; el Escobar completo, y todo el Eliseo Diego,
sobre todo estos poemas que ahora, más que leer, contemplo
en este volumen que me ha puesto en las manos Ediciones
Boloña, de la Oficina del Historiador de la Ciudad.
Yo me pregunto de qué magia se nutre la Oficina del Historiador
para armar, año tras año, esos stands tan maravillosos,
tan coherentes, que les ha valido, y no dudo que en esta
edición repitan, varios premios. A las representaciones
pictóricas de El Quijote con fragmentos
escogidos, los brillantes grabados de Doré que palpo y
miro de vez en cuando en mi edición de lujo, se suman
este año las imágenes de Eliseo Diego en el stand
de la Oficina del Historiador celebrando su 85 Aniversario,
fecha que todos pasamos por alto.
De este modo, Ediciones Boloña nos ha
traído a esta XIV Feria Internacional del Libro una selección
de poemas de Eliseo Diego, El sitio en que tan bien
se está. Este título ha sido compilado por Juan
Nicolás Padrón con fotografías de Ariel Arias, y recoge
poemas de nuestro Premio Nacional de Literatura referidos
a su relación perenne con la Ciudad de La Habana, esa
"entrañable, orgánica y vital identificación con su ciudad,
cuyo fruto es una poesía enriquecida por las asociaciones
a una realidad con la cual establecía un vínculo semejante
al acto de comunión", como la califica Padrón en su lúcido
prólogo a este volumen que desde ya es uno de mis libros
de cabecera. Las fotografías de este libro son
sencillamente una traslación sutil y perspicaz de cada
uno de los textos. El artista, identificado con el poeta,
viaja por los poemas de Eliseo y detiene la imagen de
la Calzada de Jesús del Monte, de los arcos, de los capiteles
de la iglesia, de los interiores, de los ventanales. Esas
fotografías hacen de este libro una joya editorial que
al menos yo, un ferviente devorador de la obra de Eliseo
Diego, retengo en mis manos como una reliquia, de las
más preciadas, junto a mi edición de lujo de El
Quijote. |