| Cuidado, aquí
hay un pedazo del abismo Por: Yasmín S.
Portales Machado
Fotos: Tamara Gispert
La
jornada de este domingo estuvo dedicada por los organizadores
de la XIV Feria Internacional del Libro a la solidaridad
con los cubanos prisioneros en los Estados Unidos. Varios
volúmenes escritos por, o dedicados a, Antonio,
René, Ramón y Gerardo. Poco después
del medio día, la sala Nicolás Guillén
del recinto ferial fue espacio para una de estas actividades,
la presentación del libro El dulce
abismo, selección de cartas y postales
intercambiados por los Cinco y sus familias durante estos
años.
El encuentro contaba con la participación
de Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente del Parlamento
Cubano, Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón Labañino,
Lourdes González, editora del sello José
Martí, casa que apadrinó el proyecto de
este libro. Entre el público se encontraban varios
familiares de los Cinco cubanos prisioneros en los Estados
Unidos: Olga Salanueva y Adriana Pérez, esposas
de René González y Gerardo Hernández,
respectivamente, y las madres de Antonio Guerrero y de
René González. Acudieron además a
la cita escritores y editores participantes en la Feria
como James Cockfort, escritor norteamericano, Juan Madrid,
autor de la serie de TV "Brigada Central" -ahora
una novela cuya presentación se espera con ansias-,
Eva Forest, escritora y directora de la Editorial Hiru
y Rafael Cancel Miranda, uno de los miembros del movimiento
independentista de Puerto Rico.
En
su intervención, Elizabeth Palmeiro narró
el origen de este proyecto. Explicó que la idea
llegó del Fondo Rosemberg para los Niños
y fue rápidamente aceptada por los familiares de
los Cinco, entregados a la causa de su liberación.
El proceso de compilar los documentos que cada familia
atesoraba, tener que leer y valorar esas cartas y notas
cruzadas, claves de la más profunda intimidad,
fue una etapa dura de ese proceso editorial. A través
de estas relaciones epistolares se reconstruye todo este
racimo de injusticias y arbitrariedades que jalonaron
su proceso. Reconoció Elizabeth que el libro devela
un lado dulce del abismo de dolor en que están
sumidos los familiares de estos hombres, el dolor cierto
que provocan la separación y la distancia, la satisfacción
de haber cumplido con la patria.
El dulce abismo es la tierna
historia de un sufrimiento compartido, no se trata de
Cinco hombres, sino de cinco familias desgarradas y honorables,
se trata de la resistencia que siembra en nuestros corazones
el amor. |