Tras las huellas del Marinello
Por Sonia Franco Cervera
Fotos Andrés Barca
En esta cuarta jornada de la 14 Feria Internacional del Libro de La Habana, el Centro Cultural Juan Marinello dedicó su segunda mesa expositora, a la presentación de tres nuevos ejemplares, variados en cuanto a su temática pero de similar valor en cuanto al contenido y la profundización de los análisis y reflexiones presentes en sus páginas: Alejo en Tierra Firme, Conversaciones con un cineasta incómodo y Fernando Ortiz: notas acerca de su imaginación sociológica.
En el primero de estos textos, a decir de su editora
Silvina Garriga, el autor se centra en el estudio de Los
Pasos perdidos y lo hace contraponiéndolo
en varios capítulos con la obra Bajo
el volcán de Malcolm Lowry, contrapunteo
en el que Leonardo va destacando lo que debe Carpentier
al movimiento romántico. "Leonardo plantea
que Carepentier más que barroco es romántico,
un concepto que puede ser discutible pero que él
lo fundamenta muy seriamente, y va analizando también
lo que debe la obra de Carpentier a varios antecedentes,
que van desde los libros de los conquistadores, pasando
por los autores románticos, y por supuesto la deuda
indiscutible con el surrealismo".
Leonardo Acosta quién se ha destacado en el contexto de la cultura cubana como musicólogo, ensayista, narrador, poeta e investigador, ha incursionada en muchísimas esferas de la música. Este no es su primer volumen dedicado al estudio de la obra carpenteriana, se encuentra a la luz ya Música y épica en la novela de Alejo Carpentier. También ha incursionado en la poesía con el poemario El sueño del samurai.
"En este nuevo ejemplar, Leonardo una ofrece visión
muy desprejuiciada, una mirada que se regodea en la revisión
de viejos conceptos establecidos. Se cuestiona la etiqueta
colocada a la obra de Carpentier, colocadas a veces con
la anuencia, con el consentimiento y la complicidad del
propio Alejo, como los conceptos de lo real maravilloso
y esa fórmula que se ha aplicado constantemente
a la obra de Carpentier de barroco."
El
segundo de los títulos, a juicio de su autor Víctor
Fowler, no es un sencillo libro de cine sino que es una
obra llena de resplandores de pensamiento sobre la realidad
cubana, con interesantes evaluaciones del pasado cubano.
"Para mí fue una aventura apasionante el trabajar
en este proyecto, en algún lugar puse que era parecido
a la conversación infinita. El verdadero autor
de este libro es García-Espinosa".
El volumen es una acuciosa entrevista comenzada en 1996 y que, durante los siguientes ocho años, le reveló a su autor la vida de Julio García-Espinosa, sus motivos, éxitos, esperanzas y búsquedas; su desempeño como cineasta, a través de su obra fílmica; su paso como directivo y fundador del Instituto Cubano de Arte e Industria y Cinematográfica (ICAIC) y de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.
En sus palabras de presentación al libro y de homenaje a su protagonista, el cineasta argentino Fernando Virri alabó la labor fílmica de Julio García-Espinosa como ejemplo y muestra del quehacer latinoamericano en el séptimo arte, uno de los más largos y profundos proyectos de esta parte del continente. Llenas de admiración, agradecimiento y amor al amigo, expresó:
"Julio es un hombre que introduce
permanentemente cuestionamientos, todo lo que se hace,
todo lo que se dice y por supuesto la razón de
ser un gran cineasta, es un hombre que hace cine. En su
cinematografía uno realmente admira su versatilidad,
su polivalencia."
El último, y no menos interesante título, tiene la particularidad de ser la primera obra que publica su autora, una joven investigadora y socióloga. En este ejemplar Yudith Salmero aborda un interesante y arriesgado tema, interesante por su amplitud y riqueza, pero arriesgado por su profundización y el poco estudio o análisis que de él se ha realizado: el pensamiento sociológico de Fernando Ortiz.
La editora de la publicación, Norma Suárez, expresó al público su preocupación al inicio de este proyecto, por la corta edad de la autora y su capacidad ante el tema tan universal y complejo que proponía, pero ahora quería felicitar a Yudith por esa valentía de haber asumido el estudio de esta obra tan importante para la cultura cubana y reconocer su logro.
Por su parte Armando Hart, director del Centro de Estudios Martianos, se refirió a la obra como un excelente libro de texto para iniciarse y acercarse a la creación literaria de Fernando Ortiz, principalmente para los jóvenes. Durante su alocución, Hart dio lectura a fragmentos del texto que dan muestra de la acertada interpretación que la autora hace de la obra, vida y pensamiento del llamado tercer descubridor de Cuba. |