| Viajar en moto junto
a Ernesto
Por Yasmín S. Portales Machado
Fotos Andrés Barca
Le
decían La Poderosa, era una moto con sus añitos, pero
segura en las curvas y tranquila ante los equipajes exagerados.
Su última aventura la vivió junto a dos jóvenes estudiantes
de medicina: Alberto Granados y Ernesto Guevara de la
Serna. La Poderosa murió, de la muerte de las máquinas,
en una carretera chilena. Dicen algunos que estaba en
paz, porque sus amigos estaban bien encaminados: Alberto
hacia la vocación de entrega que implica la medicina,
Ernesto hacia la vocación de desprendimiento que implica
la lucha constante por la justicia. Al cabo, muchos olvidaron
a La Poderosa, pero pocos en Nuestra América olvidaron
al joven Ernesto, -en Cuba le dicen Che-, que acabaría
siendo uno de los grandes íconos de la lucha antiimperialista
de todo el mundo.
De Guevara se ha escrito mucho, y se le ha leído mucho.
Sus discursos, crónicas y ensayos son libro de consulta
para personas de diversas culturas y credos, es por eso
que Ocean Press presentó en esta XIV Feria del Libro sus
Notas de Viaje. Diario en motocicleta, acerca
del viaje de Ernesto, Alberto y La Poderosa hicieran
con el propósito de conocer América Latina.
Aquel viaje abarcó cinco países: Argentina, Chile, Perú,
Colombia, Venezuela, se extendió desde Córdoba, en diciembre
de 1951, hasta Caracas, el 26 de julio de 1952. El muy
joven Ernesto tenía veintitrés años y cierta vocación
por la literatura. De ahí que decidiera llevar un Diario
donde registraba en forma narrativa sus peripecias y vicisitudes,
toda la enorme aventura que significaba ponerse en marcha
en busca de la América esencial. Con
posterioridad estas vivencias fueron recreadas por el
propio Ernesto en forma de relatos, y su escritura revela
la profunda radicalización que provocara el viaje en sus
ideas políticas y sociales. Notas de viaje. Diario
en motocicleta, adquiere así el valor de la joya
bibliográfica que revela elementos de una etapa poco conocida
y, a la vez, rasgos sobresalientes de su personalidad,
de su formación cultural y de su capacidad narrativa.
Estas notas no son una indiscreta
intrusión en las intimidades de un joven que busca su
vocación última, sino las señales que dejara en un viaje
que fue también viaje interno, descubrimiento de su razón
vital, inicio de su entrega a la lucha eterna por la justicia.
|