| Francisco Javier:
el elegido... Por Oduardo G.
La
poesía es un acto de fe, de indudable virtud. Por
eso todos los años la Feria Internacional del Libro
dedica un espacio a este género en la Tribu de
la Poesía, por donde transitan decenas de poetas
de diversas latitudes, desde Premios Nacionales de Literatura
y hasta escritores de rincones tan remotos como Finlandia
o Islas Canarias.
La cercanía entre Cuba y Canarias no se resume
a la inmigración de estos isleños hacia
nuestras tierras. Como un retorno al círculo vicioso:
salir de una isla a reencontrarse con otra isla. Nuestra
cercanía va más allá de lazos familiares
entre canarios y descendientes de aquellos que emigraron,
y que han proliferado en Cuba, y ya son varias generaciones
las que han asumido esa dualidad de identidad. Cuando
hablo con un canario me parece que hablo con un cubano
que ha vivido fuera de Cuba durante varios años.
Cuando hablo con Javier Francisco Rahim Gil, me parece
que hablo conmigo mismo, yo ante el espejo, el poeta reflejado
en el poeta.
Hoy
la Tribu de la Poesía fue el escenario para que,
cubanos y canarios, nos reuniéramos a presentar
el tercer parto de Javier Francisco, La vida
que no elegimos, publicado por su propio
proyecto Tierra. Con brillante prólogo del poeta
y crítico cubano Eugenio Marrón Casanova
y presentado por el Premio Nacional de Literatura, Pablo
Armando Fernández, este hermoso poemario es un
inventario que contiene los ya recurridos temas de la
soledad, el miedo, el amor, la insularidad. Marrón
asegura que en cada uno de sus poemas Rahim se adentra
en “los pormenores de un itinerario vital que aprovecha,
con pareja solicitud de alabanza y testimonio, lo alcanzado
y lo
perdido”. Es un libro que “se explaya en los
resortes de la rememoración, para entregar la certidumbre
que la vida que no elegimos puede ser la vida que nos
eligió a través de su escritura —la
del tiempo vivido y anotado en las márgenes del
verso—… Las palabras desnudas en las más
diversas posturas —como se dice en uno de estos
poemas— levantan aquí un territorio de entrañable
libertad: la del poeta cautivo en su destino.”
He
dicho que ante Javier, o a su lado, me siento reflejado,
porque entre nosotros hay un solo tema posible: la poesía,
y es la misma poesía escrita desde un territorio
aislado, geográfica y existencialmente. Nacido
en Gran Canaria en 1969, hijo de palestino y de canaria,
Francisco Javier se ha dedicado el desarrollo de las artes
plásticas y la escultura. Antes había publicado
El botón de la camisa
y Tiene la palabra la poesía.
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