El mendigo
de Dios y Éxodo
en la Nave de los Locos
Por María Antonia Borroto
La presentación de los poemarios El
mendigo de Dios y Éxodo,
ocurrida en la Nave de los Locos, le permitió a
Robero Manzano hacer una suerte de balance de la obra
poética de Jesús David Curbelo, cuya entrada
en la vida literaria nacional estuvo marcada por la rareza.
Recordó que en aquellos momentos, los jóvenes
que eran sus contemporáneos trabajaban con las
formas del coloquialismo temas que habían estado
ausentes de la poesía coloquialista de unos años
atrás. Sin embargo, Curbelo, ya en aquella temprana
época, manejaba con esmero las formas clásicas
del verso para parecer, y de hecho ser, un joven poeta
diferente.
La certidumbre de que la literatura puede significar
la salvación, trasladaba sus vivencias hacia sus
creaciones. El mendigo de Dios,
por ejemplo, convierte en símbolo muchas de sus
vivencias de los primeros años del llamado Período
Especial. Se trata de un libro emocionalmente muy fuerte
que opta por la búsqueda de otro universo. Y como
su aventura es la propia de todo hombre, su lectura resulta
un acertado diálogo con sus semejantes.
Éxodo, un libro posterior
y escrito después de exitosas incursiones por el
mundo de la narrativa, es un tanto diferente. Concebido
después del exorcismo de gran número de
demonios, posee los atributos de la calma interior. “Lamentaciones”,
la primera sección, está escrita en décimas
precisamente por ser este un conjunto sujeto a lo cartesiano,
muestra de un equilibrio absoluto, donde el diez, el número
perfecto según los pitagóricos, explicó
Manzano.
“Cirios”, poesía de amor, es menos
visceral, menos orgánica que otras de sus composiciones
sobre el tema. Se trata de poemas centrados fundamentalmente
en la fusión de los amantes, mientras que “Parques”,
sección que cierra el libro, significa la salida
hacia los amigos que lo han acompañado.
Jesús David Curbelo ha expresado como nadie en
estos tiempos la aventura interior del ser humano, añadió
Manzano, quien también confesó sentir desde
hace tiempo del deseo de hablar en público y escribir
sobre el autor, además, de Salvado
por la danza, Libro de cruel
fervor y El lobo y el centauro. |