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La poesía como hilo conductor

Por María Antonia Borroto

Así puede decirse de la vida de Roberto Manzano y de todo lo acontecido anoche en la Feria del Libro de Camagüey, dedicada al homenaje a quien es, según las palabras de Jesús David Curbelo: uno de los tres poetas esenciales de la literatura cubana de la segunda mitad del siglo XX, junto a Raúl Hernández Novás y Ángel Escobar.

Manzano, continuó Curbelo, se mueve a la usanza de Miguel Hernández, entre el surco y la estrella, pues conserva como pocos la tradición del surco y del idioma, pues en su obra late lo mejor del verso español, desde Lorca, Miguel Hernández y Machado, hasta los poetas de los Siglos de Oro.

Después de hacer un recorrido por sus libros fundamentales, Jesús David se detuvo en ese magma volcánico de palabras que es Synergos, el poemario merecedor del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, cuya aspiración es ordenar el caos mediante la palabra. Manzano es, aseguró, un miliciano del espíritu que nos enseña a dialogar con los hombres y con Dios.

Aracely Aguiar, Luisa Alejo y Osvaldo Gallardo evocaron en sus palabras de elogio algunos de los momentos vividos junto al poeta. Aracely su experiencia como profesora y, más adelante, compañera de trabajo; Luisa, sobre los días iniciales, entre un grupo de creadores que siempre vio en Manzano al espíritu más fino y que aún no sale del hechizo, y Osvaldo, amén de recordar el acto poético que era cada clase impartida por su maestro, le regaló palabras salidas del alma.

Manzano, dueño de una pedagogía que el describe como simple pero que se me antoja muy cabal, explicó que no nota diferencia alguna entre el momento de una clase y de la lectura de versos: ambos deben ser instantes de suspensión de lo habitual, instantes de una comunión especial de los espíritus. Por eso su pedagogía puede ser resumida en una frase: lograr la sintonía espiritual con los alumnos.

Su fidelidad a la poesía ha sido tal que siente que ha dañado a algunos, pues su sino lo obliga a romper ciertos asideros para poder alcanzar el área eterna de la poesía, esa acupuntura de los sentimientos, más efectiva que la física, que siempre debe buscar el punto exacto donde tocar lo entrañable.


En esta nueva edición la feria estará dedicada a

 


   

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