Calles cerradas... ¡Por
los libros!
Por Ramón Barreras Ferrán
Los conductores no se molestan porque la vía principal
de Cienfuegos, el Paseo del Prado, esté cerrada
al tránsito en unos 200 metros, justo en el sitio
más céntrico de la ciudad. Muchos buscan
un lugar aledaño para parquear y van también,
como cientos (y quizás miles) de personas, hasta
las carpas donde están los libros en venta. Es
la fiesta de la literatura que extiende sus tentáculos
de ilustraciones y vocablos también hasta 30 kilómetros
de aquí, a Cumanayagua, el municipio más
montañoso del territorio cienfueguero.
Lo más sobresaliente en las primeras jornadas
de la edición centro–sureña de la
XIV Feria Internacional del Libro es la afluencia masiva
de un público diverso y lleno de avidez por la
lectura. El evento es un acontecimiento cultural de proporciones
extraordinarias. Niños, jóvenes y adultos
se mezclan en los puntos de venta, las librerías
y en todos los sitios. Merecido, por demás, el
homenaje local a Atilio Jorge Caballero, cienfueguero
de pura cepa, poeta, narrador y dramaturgo que acumula
una extensa, premiada y reconocida obra literaria.
Tomado de Granma
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