El día de Martí
Por Joel Mayor Lorán
De sus amores, esos que le hicieron grande el corazón,
contó José Martí a quienes fueron
a escucharlo a la sala de presentaciones Félix
Pita Rodríguez, de San Antonio de los Baños,
como parte del programa de la XIV edición de la
Feria Internacional del Libro.
El Apóstol usó sus propias palabras y tomó
la voz del profesor Ángel Machín, de la
Casa del Escritor Habanero, para que niños y jóvenes,
estudiantes de secundaria básica e institutos politécnicos,
conocieran una historia real de nobles pasiones.
"Allí quise a una mujer", escribió
Martí sobre Blanca Montalvo, su primer romance,
en Aragón, España. Pero el orden cronológico,
o el de prioridades, de nada valen para la sucesión
de amores, pues entre los que escogió el presentador
–como preludio a la venta de libros sobre nuestro
Héroe Nacional– se hallan: su Patria, hijo,
madre y la niña María Mantilla.
Mencionó a José Francisco Martí
Zayas Bazán, el Ismaelillo a quien tan bellos versos
dedicara; a María Mantilla, quien llenó
el espacio dejado por aquel pequeño, tras la separación
forzosa... y fue la destinataria de numerosas cartas pletóricas
de consejos, que componían los ideales del gran
revolucionario.
También a Leonor Pérez, a la cual su hijo
no pudo más que explicar (en el poema "Abdala")
la necesidad de entrar a un campo de batalla, a pesar
del peligro cierto de morir. Y Cuba. "El amor,
madre, a la Patria no es el amor ridículo a la
tierra...", nos enseñó a todos
los cubanos.
De modo que los presentes se entusiasmaron con los volúmenes
El amor como energía revolucionaria,
de Fina García Marruz, y Vida y obra
del Apóstol José Martí,
de Cintio Vitier.
Solo unas horas después continuó la jornada
martiana, pues Ana Núñez Machín y
Carlos Reig, ambos ariguanabenses, compartieron con los
lectores sus obras sobre Rubén Martínez
Villena, el gran discípulo de quien dedicó
la vida a la libertad de Cuba.
Tomado de El
Habanero |