El país de los
niños
Por Joel Mayor Lorán
Durante estos días de la XIV Feria Internacional
del Libro, el archipiélago permanecerá tomado
por hadas, duendes, hechiceros, príncipes y princesas.
La literatura infantil le tiende un cerco a la dedicada
a los adultos. Ellos mismos se llenan las manos de cuentos
y leyendas para sus pequeños, aunque carguen algún
que otro libro serio.
Y si las brujas te salen no importa. Los chicos son valientes,
siempre a la caza de aventuras. En el zoológico
hay un tren, y allá van ellos. Es el país
de los niños, donde solo caben: Ivette Vian, Enrique
Pérez, María Elvira Fernández y otros
que escriben para muchachos.
Estos "adultos especiales" acudieron a la sala
de presentaciones Félix Pita Rodríguez,
de San Antonio de los Baños, a participar en un
coloquio, en el cual compartieron sus motivos de inspiración
y experiencias con los chiquilines y otros invitados,
como Abel Prieto, Ministro de Cultura, e Iván Ordaz,
primer secretario del Partido en La Habana.
Al final del encuentro, los niños pudieron adquirir
los Cuentos de Enrique Chiquito,
el Caballito gris y La
nube que llovía cuentos, entre otros
de su preferencia. Por si fuera poco, retaron al escritor
Alexis Díaz Pimienta a improvisar décimas
sobre la marcha, a partir de las palabras que le decían.
Y como los niños son los máximos ganadores
dondequiera que se respire su inocencia, el Ministro de
Cultura y las autoridades del territorio puntualizaron
los detalles para la próxima inauguración
del Círculo de los Artesanos, como sede del grupo
de teatro Los Cuenteros.
Los organizadores de la feria, por supuesto, previeron
otras opciones culturales, como la feliz "coincidencia"
de la fiesta de los lectores con una exposición
del pintor Rubén Suárez Quidiello. El referido
creador fue un post impresionista que regaló a
la posteridad aquellas edificaciones de San Antonio ya
presentes apenas en sus luminosos lienzos.
Ahora, la Villa del Humor resulta un hervidero de transeúntes.
De día se habla de los libros que faltan por comprar;
en las calles se comenta sobre los favoritos de uno u
otro. Mientras, fundamentalmente en la noche, llega el
momento de quedarse solos con los nuevos amigos... y comenzar
a leer.
Tomado de El
Habanero |