| Feria que es la misma y diferente
Por María Antonia Borroto
“Yo que me figuraba el Paraíso / bajo la especie de una biblioteca” Estos versos de Jorge Luis Borges, invocados por el poeta Roberto Méndez, formaron parte del preámbulo camagüeyano a la Feria del Libro.
En opinión de Méndez, recientemente laureado con el Premio Alejo Carpentier de ensayo, “la feria no es solo un espacio para promover libros y venderlos, ni siquiera puede bastarle con ser el sitio donde confluyan escritores de poéticas muy diversas; en ella, más que el intercambio de volúmenes, importa el intercambio de ideas en un diálogo profundo.” También sus palabras inaugurales llamaron la atención sobre la misión del escritor: “hacer de las letras bondad y justicia, porque ¿de qué sirven los libros si no traen al mundo la alegría y la paz?”.
El Casino Campestre es el privilegiado entorno principeño donde confluyen una bucólica naturaleza y los volúmenes que, rápidos, pasan de los quioscos a las manos de lectores cada vez más impacientes. En Florida también un parque, parque de pueblo, acogedor y tranquilo, ha visto una irrupción similar de personas y libros. En Nuevitas, en cambio, el paisaje se complementa con la perspectiva azul del mar y de unas tímidas montañas.
Pero lo más duradero de la Feria habrán de ser los libros que nos llevemos a casa y, como muy bien quiere Roberto, el fructífero intercambio de ideas. De hecho se anuncian debates sobre la historia y la identidad nacional, las nuevas formas de contar la historia, la literatura argentina, la relación entre literatura y periodismo y las resonancias de Paradiso treinta años después de su publicación.
Las universidades tendrán una participación más activa que en años anteriores, pues hasta ellas llegarán los libros y varios de los autores invitados, tal como reclamaron los estudiantes en el pasado Congreso de la FEU. También los centros penitenciarios recibirán la irradiante visita de escritores, los que igualmente se adueñarán de escuelas y de importantes centros laborales.
Contemplada a simple vista, la Feria parece la misma que en otras ocasiones. Claro que como todo evento recurrente, tiene facetas fácilmente reconocibles, aspectos que la hacen sentir muy familiar. Incorpora cada año elementos nuevos, los que la diferencian entre una y otra edición. Este año su nota dominante está en una mayor proyección hacia entornos muy diversos. |