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Por Gerardo Chávez Spínola
En el mes de noviembre de 1961 publicó su primera ilustración en el primogénito ejemplar de la revista de historietas Pionero. Era tintorero. Trabajaba por aquel entonces en una fábrica de toallas en Guanabacoa. A partir de ese momento, no transcurrió mucho tiempo para que se formara como ilustrador profesional.
El pollito Pío y Kombey el samurai, fueron los primeros personajes creados por Luis Lorenzo para disfrute de los degustadores cubanos de historietas. Luego, en el año 1969, este creador brindó a su pueblo, el inolvidable personaje de Matías Pérez, que junto a otros como, El Jíbaro; Zombo y Ronín, el samurai errante, hicieron de las delicias de jóvenes y adolescentes.
Este historietista cubano, fue un gran autodidacta y sentía gran placer
Durante 37 años, Luis Lorenzo trabajó en el semanario Pionero, allí se hizo ilustrador, guionista e historietista. Se dedicó en cuerpo y alma a esta revista y confesó en más de una ocasión, que se sentía siempre trabajando entre familia.
Cuando Luis Lorenzo Sosa dejó de existir, Matías Pérez se volvió a perder en el espacio, ahora para siempre. Y dicen los que lo vieron por última vez, que el argonauta sacó un gran paño negro y lo hizo ondear al viento, mientras volaba sobre La Habana. Desde entonces cuentan, que la historieta cubana está de luto.
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