|
VLADIMIR
HERNÁNDEZ
P-
¿Qué puedes decirnos
sobre el panorama actual de
la CF cubana?
Vladimir- Pienso que puede dividirse
en dos: El estado de preparación
de los escritores y el estado
actual del proceso editorial
de la CF cubana. En este momento
las editoriales están
tratando de explotar la vena
de los escritores del género,
por tanto yo creo que es bueno.
En particular la Editorial Extramuros
me parece que está muy
interesada en la explotación
de la Fantasía y la Ciencia
Ficción. Géneros
que se han dejado un poco abandonados
en los últimos cuarenta
años y que en los últimos
10 años en casi absoluto
silencio.
El estado actual de los escritores
de CF me preocupa, porque creo
que en general les falta leer.
La culpa no es de ellos. Es
que realmente no hay una biblioteca
donde se puedan actualizar.
Los precios de los libros que
actualmente se ofertan están
muy caros. Nos faltan los puentes,
los canales, tener contactos
con organizaciones que nos puedan
ayudar en esto. Esto me preocupa,
porque veo como el géneros
e está empobreciendo.
Está pasando que algunos
estamos volviéndonos
muy actualizados, porque estamos
leyendo mucho y en varios idiomas.
Por lo que estamos aprendiendo
a escribir bien. Penetrando
en todos los tipos de CF que
se están haciendo. Pero
no lo puede hacer todo el mundo.
Me gustaría que en vez
de ser cinco o seis de nosotros
que tengamos estas posibilidades,
todos pudieran hacerlo.
Creo que aunque editoriales
como Extramuros y Letras Cubanas
se decidieran a publicar, no
habría materiales de
calidad para darles. Me parece
que todavía no se está
verdaderamente preparado para
que exista una avalancha de
buenas publicaciones en el país.
Por una parte creo que el mercado
editorial está aumentando
y por otra, creo que el equipo
de creadores está empobreciéndose.
También hay autores que
tienen buenas perspectivas pero
siguen en el anonimato y vemos,
por otra parte a autores consagrados
cayendo en el estancamiento
total.
P-
Hay en las provincias y en la
Habana un potencial grande de
nuevos valores de escritores
del género pero estos
tienen pocas posibilidades de
verse editados. ¿Qué
opinas de este conflicto?
Vladimir- Actualmente José
Miguel está tramitando
por la UNEAC (Unión de
Escritores y Artistas de Cuba),
un lugar donde crear un taller
para los que deseen asistir,
una vez a la semana. Piensa
abarcar no solo del ámbito
literario, sino también
de diseño gráfico,
de historieta, diseño
informático de viñetas.
A este queremos que vayan acercándose
todos los que tengan interés
en la CF, la F y el terror.
Aquí se pretende que
se reúna lo que llamamos
un caldo de cultivo. En este
taller pudiéramos mejorar
las formas de divulgar la bondades
de estos géneros. Tal
vez no podamos enseñar
cómo se escribe, pero
sí pudiera ejercitarse
la crítica interesante
y constructiva. También
pudiéramos intercambiar
medios, contactos, acceso a
editoriales y eso nos ayudaría.
Yo creo, que lo que logró
Bruno Henríquez, vendiendo
una antología de autores
cubanos en Argentina, y lo que
logré vendiendo una antología
de cuentos de CF cubana en México
está ayudando a la CF
cubana de algún modo,
al ser trabajos que se pueden
presentar en la UNEAC y muchos
otros lugares, para demostrar
que estamos ganado espacio editorial,
por tanto creo que las editoriales
cubanas se den cuenta que nuestros
escritores están haciendo
literatura que se comercializa
donde el mercado es tremendamente
competitivo y fuerte. Con mucha
más razón podríamos
comercializar nuestras obras
aquí en nuestro país,
que es donde mejor podríamos
tener un espacio para extrapolar
y especular con ideas nuevas
e interesantes. Sería
un honor para nosotros poder
exponer nuestras obras en nuestra
patria.
Creo que debemos esforzarnos
en demostrar que la CF cubana
esta arribando a su mayoría
de edad, alguno estamos haciéndolo
con todas nuestras fuerzas.
Agustín de Rojas , por
ejemplo, ha tenido oportunidad
de publicar en La Habana y seguramente
en Santa Clara. Pero todos los
valores que están en
el anonimato tienen que salir.
Sería importante crear
un premio, crear un taller,
crear la conexión.
P-
En los países de habla
hispana y particularmente en
Latinoamérica, los escritores
y aficionados a los géneros
de CF y F se están organizando.
En nuestro país desde
hace algún tiempo se
está sintiendo también
esta necesidad de agruparse
en una entidad nacional. ¿Qué
tu opinas de la creación
de una organización a
nivel nacional para la CF y
F en Cuba?
Parece ser, por los resultados
que ha obtenido Bruno Henríquez,
crear un asociación de
este tipo, es realmente muy
difícil, porque parece
que las estructuras no son lo
suficientemente flexibles para
lograrlo. Creo que debemos crear
una especie se asociación
nominal, algo que no exactamente
podamos presentar en ningún
lugar como tal, pero que sirva
para reunirnos. Podría
ser este taller del que te hablaba
antes. Se va a llamar: Taller
Espiral, del cual se creará
un premio que se va a otorgar
en el evento de CF Semana Fantástica
de La Habana. Pienso que estos
premios van a servir para que
las editoriales se sientan interesadas.
Existe una especie de retroalimentación
entre las editoriales y lo que
ellas escuchan a cerca de los
movimientos literarios. Creo
que la creación de este
taller sería imprescindible
para acercarnos a la futura
Asociación de escritores
de CF. Pues hasta ahora no hemos
podido lograrlo, a pesar de
que Bruno ha trabajado fuertemente
en ello.
P-
Se ha comentado que los autores
literarios de CF cubanos, en
sus textos, no acostumbran a
reflejar ambientes cubanos.
¿Qué tu crees
de acerca de esto?
Vladimir- Yo creo que no. Eso
es un error. Precisamente mis
historias son supertecnos, donde
introduzco tecnologías
de manera tan barroca como posiblemente
no se haya hecho en los últimos
años y sin embargo, siempre
mis locaciones son en Cuba.
De hecho, me centro en una ciudad
que se llama CH, prácticamente
irreconocible para muchas personas;
que es la Habana dentro de 40
o 50 años.
José Miguel por otro
lado tiene una antología
inédita que se llama:
Se alquila un planeta,
donde escribe sobre la tierra
pero hay un evidente paralelismo,
de tal forma que el cubano que
la lea, va a identificarse de
inmediato. Es un poco en broma,
un poco en serio, una colección
de relatos memorables e impresionantes,
por su agudeza social y su manera
de extrapolar metafóricamente,
toda una serie de acontecimientos
que nos acontecen hoy día.
Yo espero que en algún
momento este libro se pudiera
publicar. Antes se había
hablado mucho de Cuba en los
cuentos de CF, pero siempre
se hacía desde una perspectiva
costumbrista. Lo cual, a mi
entender puede ser nocivo. Pues
suele ocurrir que el costumbrismo
y el humorismo se quedan al
nivel de la simplicidad. Aquí,
José Miguel aborda la
problemática de una sociedad,
evidentemente cubana y nunca
se queda a niveles de simplicidad.
Cuando yo escribo los cuentos
de CH, muchas personas pueden
decirme: ¡Pero esta Habana
es irreconocible! Pero las historias
son válidas y de alguna
manera se refleja el cubanismo
en ellas. Sin decir compay,
sin hablar de palmas, ni de
gallos. No pudiera ser Moscú,
ni New York, definitivamente
no pudiera ser Tokío.
Es La Habana. Lo es por los
ambientes, el entorno, la utilización
del lenguaje. No estamos en
contra del costumbrismo, pero
sí de los niveles simplistas
del costumbrismo y del humor.
P.
En este momento en Cuba. ¿Consideras
que hay escritores a los que
se puede llamar clásicos,
dentro del Género?
Vadimir- Yo tengo una perspectiva
un poco etiquetadora. A mi me
gusta, y disfruto de ello, ver
a mis amigos como representantes
de vertientes y corrientes.
Solía yo verme como un
escritor ciberpunk, pero José
Miguel tiene razón cuando
dice que mi perspectiva es post-ciberpunk,
a pesar de que le estoy dando
un énfasis tecnológico
a lo que hago. Realmente estoy
muy interesado en los problemas
sociológico que devienen
de los advenimientos tecnológicos.
En ese sentido estoy más
identificado con el movimiento
ciberpunk, entre otras cosas
porque estoy explorando ambientes
marginales, una cosa que no
teníamos en la CF anterior.
En la CF de los años
60, 70 y 80, jamás exploraron
los índices marginales
de la sociedad. Pueden haber
casos, pero no era una tendencia
esta, de ir a los entornos marginales.
José Miguel es un autor
muy interesante porque es post-moderno
en muchos sentidos. Mezcla muchas
tendencias, mezcla concepciones
tecnológicas. En ocasiones
uno nota que el trabajo estilístico
de él pudiera ser experimental,
sin embargo, en el fondo, por
el tratamiento que hace en cada
una de sus historias, creo que
es un autor clásico.
Muy enraizado con los escritores
clásicos. Introduce todo
lo que va apareciendo en la
CF, tanto en la tecnología
como en concepción filosófica,
pero lo reelabora y recontextualiza
a su forma latina, manteniendo
la estructura que yo reconozco
en los escritores clásicos.
Fabricio González Neira,
por otro lado. Aun siendo de
la misma generación que
nosotros y habiendo leído
lo mismo que nosotros, prefiere
quedarse en la reflexión,
prefiere rejugar con fronteras
casi fantásticas que
hacer esta inserción
de barroquismo tecno mío,
o la épica, que José
Manuel le da a lo suyo.
Tenemos el caso Michel Encinosa
escribe indistintamente un ciberpunk
muy propio y una fantasía
estilísticamente muy
reflexiva y sofisticada. Casi
siempre sus historias son una
montaña rusa de acción,
de malabarismos, jergas, disparos
y personajes.
El caso de Ariel Cruz, que está
buscando su propia voz. Ha hecho
su poco de ciberpunk, historias
clásicas y quiere hacer
un tipo de CF que él
considera retro. Y piensa que
esta preparado para hacer una
CF de un sabor preclásico.
El pulp. La CF que se hacía
en los años 20, 30 y
40.
Estos son los autores mas cercanos
que conozco y de los que puedo
hablar. Pero te digo que me
preocupa mucho la cantidad de
autores que quieren hacer cuento
corto. Este es el más
difícil, porque necesita
un gran poder de síntesis,
de una agudeza extrema. Pero
estos autores no se dan cuenta
y siguen escribiendo cuento
corto.
P.
¿Crees que dentro de
la CF cubana haya alguna línea
genérica representativa?
Vladimir- Creo que en la CF
que surgió a lo largo
de toda la década del
90, no hay nada de eso. Sí
creo que queremos escribir mejor,
ser estilistas, levantar los
niveles literarios, queremos
transmitir ideas que tienen
un espectro más amplio,
que las de nuestros predecesores.
Lo que existe es una voz. La
voz de una serie de autores
que yo considero rupturistas.
Eso es lo que si existe ahora,
pero no una línea genérica.
P.
¿Cuál es tu punto
de vista sobre los concursos
literarios de CF en nuestro
país?
Vladimir- Estamos actualmente
sin premios de CF. Se está
anunciando que el próximo
año saldrá el
premio David, que no me hará
feliz del todo, si hace como
la ultima vez y hecha en el
mismo saco, el género
policial, la fantasía
y la ciencia-ficción.
Lo mismo una novela de 400 páginas,
que una noveleta de 120, que
una colección de relatos
de 80, o de 100 páginas.
Eso no me acaba de convencer.
Me parece que debemos crear
concursos específicos
que podamos tirar a nivel nacional.
Ahora no los tenemos. Por eso
estamos tan interesados en crear
ese premio que te hablé
antes.

|