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JOSE
MIGUEL SÁNCHEZ GÓMEZ
(YOSS)
P-
¿Qué puedes decirnos
sobre el panorama actual de
la CF cubana?
Yoss- El estado actual de la
CF cubana, pudiera decirse que
en realidad es el mismo de los
últimos treinta años.
Crítico. Lo único
que en estos últimos
años están comenzando
a abrirse más posibilidades.
No quiere decir eso que todo
sea rosado y que las grandes
alamedas del futuro se estén
abriendo de piernas ante nosotros,
pero, están apareciendo
antologías, hechas por
los representantes de las jóvenes
generaciones cubanas, en Cuba
y en extranjero. Podríamos
citar a Polvo en el viento
de Bruno Henríquez en
Argentina, Horizontes probables,
de Vladimir Hernández
en Méjico, Reino eterno,
una antología que hice
de fantasía y CF. Pronto
aparecerán Pórtico
21 y Onda de choque,
la primera mía y la otra
de Vladimir. Parece estar comenzando
un interés, al menos
editorial, por la CF. Puesto
que pensamos que nunca desapareció
el interés de los lectores.
Por otro lado, no nos llamemos
a engaño. Los que escribimos,
somos más o menos los
mismos. Pudiera decirte que
en este momento, la gente que
realmente está haciendo
literatura de CF, que vale la
pena en Cuba, no pasa de 25
o 30 escritores. Esto quizás
resulte una cifra significativa
para un pequeño país
latinoamericano. Aquí
estoy incluyendo a algunos que
escriben de forma esporádica
y otros que tocan de forma tangencial
el tema. De estos, cinco o seis
que creo que están siendo
la vanguardia, por lo sostenido
de su producción, por
la calidad y el interés
que están buscando, en
temas nuevos y en el abordaje
de temas ya tocados por otros.
Por un lado te pudiera hablar
de Vladimr Hernández,
quien a pesar de que insiste
en circunscribir su esfuerzo
al ciberpunk, un género
que a mí me parece que
en cierto sentido, si no está
agotado, ya se ha incorporado
a lo que pudiéramos llamar
el main stream de la
CF. El mismo, a través
de su visión personal
está incluyendo en su
obra, paulatinamente, todos
los demás aspectos de
la CF. Te puedo hablar de su
última noveleta: Signos
de guerra, en la cual, a
pesar de que aun tiene mucho
de una óptica ciberpunk,
ya se abordan temas de profundidad
psicológica, el hombre,
la tecnología y la guerra.
También está Michel
Encinosa Fú, que se autodefine
mucho más como un escritor
de fantasía heróica.
Su Universo de Ofidia,
una ciudad ciberpunk de futuro
cercano, en el cual el coloca
aventuras que aunque tienen
un ambiente de CF, son mas bien
justamente de aventuras. Su
Universo se ha ido enriqueciendo
y ha hecho incursiones en otras
historias como "El Ángel
de la inmovilidad", que
aunque yo creo que no aportan
en cuestiones conceptuales a
la CF cubana, ya muestran una
pluma y sobre todo un estilo
y un dominio del lenguaje, que
me parecen muy significativos.
Hay otros autores como Ariel
Cruz Vega, que por su puesto,
con estos dos apellidos, no
podía escribir más
que CF, quien me parece que
aunque todavía está
buscando su voz personal, navegando
entre la parodia, el ciberpunk,
(me han dicho últimamente
que intenta regresar a los estilos
pull de los años
cuarenta) Tiene una prosa sencilla,
depurada, tiene una manera de
acercarse a la anécdota
y la peripecia, una forma de
dibujar los personajes que yo
creo que promete mucho.
Otros autores que escriben excepcionalmente,
son: Fabricio González
Neira, quien prefiere dedicar
su tiempo a la crítica,
recientemente me dijeron que
había entregado en La
Gaceta dos críticas
sobre la novela Holocaustro
2084 de F. Mond (Francisco
Mondejar) y otra de mi novela
Los pecios y los náufragos,
en las cuales muestra un carácter
y un cincel crítico realmente
incisivo. Fabricio no obstante,
ha publicado en la recientemente
aparecida antología española
Artifex #3, un cuento suyo:
"Sobre la extraña
muerte de Mateos Habbass"
que es un acercamiento a un
hecho en ambiente ciberpunk,
pero desde una ética
y un estilo, verdaderamente
borgianos.
Hay otros autores que están
despuntando ahora. Sobre todo
tenemos una preocupante avalancha
de cultivadores del cuento ultracorto.
Quienes creen que simplemente
por la mínima extensión
de este género literario,
resulta más fácil,
cuando en realidad, pronto uno
se da cuenta que es más
difícil de hacer que
una novela. Entre estos, que
creo yo, sí se dedican
seriamente a esto, como Albán
Henríquez -el hijo de
Bruno Henríquez-, Alberto
Mesa, quien ha publicado un
cuento en mi antología
"El reino eterno",
a quien yo le recomendaría
que leyera más y se quitara
un cierto aroma catastrofista
y un tufillo didáctico
y de demostrar moraleja que
le está haciendo daño.
P-
Hubo un tiempo, donde se publicó
muy poco de CF y F en Cuba.
A partir de 1999 la situación
comenzó a cambiar. ¿Qué
opinión tienes de esto?
Yoss- Obviamente. El gran paréntesis
editorial desde la publicación
de cuatro o cinco, tal vez hasta
siete títulos al año,
desde finales de los años
80, a años como el 94,
en el cual solo se publicó
la novela Sider, del
decano Ángel Arango,
se debe al período especial,
donde hubo una disminución
general de publicaciones de
todas las editoriales, entre
ellas, la editorial Letras Cubanas,
por la carestía del papel.
También a que hacer un
libro ahora nos cuesta en dólares
y a que realmente, la CF cubana
siempre estuvo mirada de una
manera un tanto suspicaz, por
las políticas editoriales
nacionales. Creo que cuando
había la posibilidad
de hacer un libro, se prefería
darle prioridad a un abordaje
a las temáticas realistas,
a los fenómenos que estaban
ocurriendo. Porque siempre se
consideraba que la CF era un
género prestado, que
en Cuba no tenía una
gran tradición, cuando
en realidad, no se debe olvidar
que a principios de la revolución,
hasta aproximadamente los años
70, el género tuvo cultivadores
notables. Grandes hitos como
fueron las novelas de Miguel
Collazo, los cuentos de Ángel
Arango, Arturo Correa, Oscar
Hurtado y que después,
en el 80 cuando Daína
Chaviano ganó el Premio
David, surgieron obras de notable
calidad.
Creo que ahora, en medio de
cierta bonanza editorial, por
primera vez se están
fijando en la CF con un criterio
de marketing. Los lectores cubanos
quieren leer CF. Creo que un
síntoma de esto es también
que se han reeditado obras como:
Los mercaderes del espacio,
La fábrica de lo absoluto,
que ya había sido editadas
varia veces. Muchas veces las
editoriales no se percatan de
que tienen a su alcance obras
de autores cubanos casi tan
valiosas, o tan valiosas como
estos clásicos de la
literatura universal. Se teme
publicar autores inéditos.
Pero no obstante, el hecho que
salgan tantas antologías
en tan poco tiempo, muestra
que la fiebre de antologías
que ha afectado la narrativa
cubana, no le es ajena a la
CF.
P-
¿Encuentras algo que
caracterice la CF cubana, algún
rasgo común entre los
autores del patio?
Yoss- Yo creo que abría
que referirse primero a los
antecedentes y las fuentes de
la que hemos bebido. En primer
lugar hay que recordar que aquí
tuvimos acceso a algo que para
los lectores y escritores de
una gran parte del mundo, era
completamente desconocido. Me
refiero a todo el caudal de
la CF del campo socialista,
fundamentalmente de la CF soviética,
aunque también un poco
de la CF búlgara y alemana.
Una CF que aunque algunas veces
no estaba tan bien escrita,
carecía un tanto del
sentido de la peripecia, de
la garra, de mantener la tensión
del lector, como lo hace la
CF norteamericana; sí
tenía una gran preocupación
por la ética, por la
sicología de los personajes.
En mi caso yo había leído,
sino todas las obras de la CF
norteamericana, no solo las
que se publicaron aquí,
sino a las que uno pudo ir consiguiendo
por su cuenta, una gran cantidad
de los clásicos como
Heinlein, Clark, Asimov, Leinster,
Bradbury, que nos enseñaron,
no solo de que escribir, sino,
como escribir.
Por otra parte creo que si algún
rasgo propio tiene la CF cubana,
más allá de esta
amalgama de corrientes entre
las CF socialista y capitalista,
es el humor. Una cualidad de
la cual a veces se ha abusado.
Creo que, por ejemplo F. Mond,
que en un principio había
explotado con mucha maestría
el filón del humor en
sus novelas, cada vez ha escrito
más humor y menos CF,
por lo cual sus novelas cada
vez resultan menos simpáticas
y lamentablemente más
graciosas y por tanto más
pujonas. Hay que tener mucho
cuidado cuando se hace humor.
A diferencia de cómo
creen mucha gente, no es sencillo,
ni sale tan fácil. Si
difícil es arrancar una
carcajada, mucho mas difícil
es arrancar la sonrisa inteligente.
Hacer humor en la CF, ser un
Lenz, ser un Frederic Brown,
yo creo que es verdaderamente
difícil. Aunque los cubanos
tengamos más ingredientes,
o cartas de triunfo en la mano
para hacer esto.
P.-
¿Crees que dentro de
la CF cubana hay alguna línea
genérica representativa?
Yoss.- Creo que la CF cubana
se ha movido en ciclos de ascenso
y descenso. Te hablaba antes
de los tres grandes momentos:
a principios de la revolución
cuando la construcción
de la nueva sociedad necesitaba
una literatura heraldo, se eligió
a la CF. Pero supongo que después
cuando llegó el quinquenio
gris, cuando comenzaron a aparecer
dudas sobre la CF, porque planteaba
conflictos en un futuro lejano
y este no era ideal, se pasó
a la narrativa policíaca.
Este fue el fin del primer gran
momento de la literatura de
CF. Después en los años
80 cuando Daína Chaviano
con el premio David, apareció
un segundo boom de la CF en
el que aparecieron nuevos autores,
como la misma Daína,
Alberto Serret, Cheli Lima,
sobre todo Agustín de
Rojas, que me parece el mejor
autor de CF de esta época.
Cuentistas como Leonel Lejardi,
Bruno Henríquez. Narradores
de estilos muy definido y propio,
como lo fue Rafael Morante.
Después llegó
la crisis editorial, cayó
el campo socialista, llegó
el Periodo Especial y hasta
finales de los 90, no volvió
a aparecer la CF. Te digo que
ahora en estas antologías,
ahora es que se han publicado,
en menos de dos años,
tres libros. Dos de ellos de
F. Mond, Vida pasión
y suerte y Holocausto
2084 y mi novela: Los
pecios y los náufragos.
Pronto saldrán otros
libros de CF, debido sobre todo
a la feliz idea del Centro Provincial
del Libro, de convocar en 1998
el Premio anual "Luis Rogelio
Nogeras", en la modalidad
de narrativa fantástica,
policíaca y de CF. Todos
los premios fueron copados por
obras fantásticas y de
CF, lo cual demuestra que hay
un movimiento, hay gente que
está escribiendo. Quizás
seamos 10 o 12, tal vez con
mucho optimismo, como te dije
antes lleguemos a 30, pero realmente
se está escribiendo mucho.
P.- Hay en las provincias
y en la Habana un potencial
grande de nuevos valores de
escritores del género
pero estos tienen pocas posibilidades
de verse editados. ¿Qué
opinas de este conflicto?
Yoss.- Se debe ante todo a la
sub-estimación eterna
que tienen nuestros críticos
ante la CF. Por muy buena que
sea una novela, si es de CF,
ya es sub-valorada, en primer
lugar porque mucho críticos
no quieren reconocer que no
leen CF, y la CF tiene sus propios
códigos. Sin estar imbuidos
de ellos es casi imposible hacer
crítica de CF. Y antes
que admitir que existe un género
del cual no conocen, prefieren
simplemente sub-valorarlo.
Entre una obra mediocre de realismo
y una buena de CF, siempre prefieren
recomendar el realismo porque
les resulta más conocido
y dominan mejor sus códigos.
También ocurre que muchos
autores de provincia tienen
muy buenas intenciones, escriben
mucho, pero tienen poco acceso
a la literatura clásica
de CF. Este es un género
en el cual no basta solo con
escribir, hay que leer mucho
para poder escribirla cada vez
mejor.
Lamentablemente en Cuba se ha
publicado muy poca CF, en comparación
con países como Estados
Unidos, donde se publican títulos
punta todos los años,
más de 300, de los cuales
50 son verdaderos aportes al
género. Incluso autores
como Vladimir, Fabricio y yo,
que tratamos de mantenernos
al día, para lo cual
compramos muchos libros en el
extranjero, que leemos mucho,
no podemos considerar que estamos
realmente al día. Tenemos
un retraso en el mejor de los
casos, de dos o tres años.
Sin leer CF, sin que se publique
más CF del extranjero,
sin que se le pierda el miedo
a publicar CF muestre el futuro
que muestre, donde el socialismo
no es la única alternativa,
sin que se cumplan estas condiciones,
no va a ser posible que los
autores de provincia, ni los
del país en general,
creen obras de primera calidad,
para que rompan la barrera con
la que los críticos los
tratan de mantener en un gheto.
P.-
Autores cubanos de Fantasía,
Terror y Misterio son poco publicados
en nuestro país. ¿Por
qué tu crees que es esto?
¿Es que no los hay?
Yoss.- Te digo que si se sub-estima
la CF y es difícil el
acceso a las obras mundiales
de CF, peor ocurre con el Terror
y la Fantasía. Solo hace
unos años que se publicó
El señor de los anillos.
Un clásico que tiene
más de 40 años.
Los grandes autores de la fantasía
no se han publicado. En Cuba
no se ha publicado nunca un
libro de Stephen King, a pesar
de que se venden sus tomos en
dólares, en la librería
Grijalbo Mondadori, del palacio
del Segundo Cabo. No se publica
a ninguno de los importantes
de estos géneros. Así
es muy difícil para los
cultivadores de estos géneros
leer obras actualizadas y a
veces los únicos puntos
de referencia que poseen, son
las películas de mala
calidad que se pasan por la
TV o llegan por videos. Entonces
es la misma maldición,
pero multiplicada por diez.

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