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Pasos
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Lea sobre lo que se cree la primera obra literaria de misterio publicada en Cuba

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Josefina Martínez Otaño
En el ojo del Guaicán

 

Terror y misterio
por los

99,9 FM



Literatura fantástica y Revolución,
Lea este artículo de Jorge Fornet Gil, en Cubaliteraria

 

Sobre Josefina Martínez Otaño, en la web de Radio Progreso

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Pasos en la oscuridad

Literatura de misterio
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Pasos en la oscuridad
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EL CASTILLO DE OTRANTO

(1764)


por P. M. Priani

pmpriani@softhome.net

 

Tomado de

http://www.geocities.com/Paris/Maison/4482/index.htm

 

El propio Walpole nos cuenta en su prólogo cuál fue su intención al escribir este libro: " Los milagros, las visiones, la necromancia, los sueños y otros acontecimientos sobrenaturales ahora son excluidos de la narrativa (...) Fue un intento de unir dos tipos de relatos, el antiguo y el moderno; en la primera todo era imaginación e improbabilidad; en la segunda siempre se intenta copiar a la naturaleza. No ha faltado invención, pero los grandes recursos de la fantasía han sido condenados por una fidelidad estricta a la vida prosaica".
Este párrafo nos habla de influencias anteriores, de una época "primera" en la que todo era improbable fantasía; el ambiente del libro de Walpole y la conducta de sus protagonistas nos recuerda a los libros de caballerías, con menos énfasis en el honor y en los códigos caballerescos y con el germen de la hipertrofia típica del Lugar, que es la que marcará el género en lo futuro; pero en honor a la verdad diremos que si este libro no tuviera el privilegio de ser el primero, no tendría ninguno.
Además en el prólogo Walpole comenta que su intención al escribirlo era generar "terror y piedad"; lo que respecta a lo primero, era cosa realmente novedosa. Sobraban libros que buscaban exaltar la moral o la religiosidad; aquellos que querían entretener o educar; otros querían conmover o maravillar: pero el afán de aterrorizar es nuevo, y por eso este libro merece su lugar, aunque su intención exceda tanto la realización.
Argumento:
Es difícil resumirlo porque el libro en sí es un argumento: todo acción, sin diálogos inútiles, sin elaboración de personajes por mínima que sea, con descripciones escuetas, insípidas y esquemáticas.
Un príncipe (Manfred, el arquetipo del absolutamente MALO de todas las novelas posteriores) tiene una esposa devota y dos hijos: Conrad, el débil, a quien quería, y Matilde, virtuosa y también débil, a quien no quería. Iba a casar a Conrad con Isabella para legitimar su poder sobre el castillo de Otranto; porque sobre su linaje pesaba una maldición por haberlo usurpado.
Conrad, el día de su boda, muere aplastado por un casco gigantesco (?!) por lo cual apresan al joven Teodoro acusándolo de haberlo asesinado mediante artes mágicas. Entonces Manfred mismo decide casarse con Isabella y repudiar a su esposa Hipólita; trata pasa eso de usar al débil fray Jerónimo, que vivía a la sombra del castillo, para que anule el legítimo matrimonio.
Isabella, horrorizada, escapa y se refugia en un convento: Fray Jerónimo la asila y después de innumerables y disparatadas vicisitudes descubre que él es el padre de Teodoro, quien ama a Isabella y es correspondido. En eso aparece el Caballero de la Espada Gigantesca (!!!) a reclamar la propiedad del castillo: en una serie de persecuciones Teodoro lo mata sin querer...! y resulta ser el padre de Isabella !
Después de episodios en los que Manfred trata perversa e irracionalmente de hacer su voluntad, mata sin querer a Matilda de una puñalada por la espalda. Horrorizado por su crimen se interna en un convento: igual que su esposa. Teodoro e Isabella se casan y quedan como los legítimos propietarios del castillo.
Sequía de virtudes, floración de defectos en Otranto:
Como se puede ver, la trama es incalificable, digna de la peor telenovela; parece algo más que una novela fantástica de caballerías, y menos que una novela gótica.
Las flaquezas de la novela son innumerables: casi podría decirse que es una sola y larga flaqueza de principio a fin.
Enumeramos algunos puntos que son extremadamente precarios:
1. Los personajes son, en el mejor de los casos, arquetipos; en el peor, solamente un conjunto de acciones sin conexión, un haz de actos desflecados.
2. Hay una exageración extrema de todos los comportamientos; la gente se desmaya, vocifera, blasfema, son absolutas en su proceder: están los fuertes y los débiles que no cuentan en lo más mínimo:
"El sirviente ...regresó sin aliento, de manera frenética, los ojos fuera de las órbitas y con espuma en la boca. No dijo nada, pero señaló el patio. El terror y la sorpresa invadieron a los invitados. La princesa Hipólita, sin saber de qué se trataba , aunque temerosa por su hijo, se desmayó" Es difícil diferenciarlo de una caricaturización al estilo de Austen en Love and Freindship, por lo idiota del comportamiento de todos los personajes.
3. La puerilidad de los hechos sobrenaturales. Ej: "El retrato de su abuelo...emitió un profundo suspiro, y su pecho palpitó"
4. Hay golpes tele novelescos de efecto por doquier que resultan ridículos. Ejemplo:
"Cuando (Teodoro) se agachó ,el cuello de su camisa se abrió hasta el hombro y dejó ver una mancha como de un arco sangriento. ¡Santo Dios! -gritó el religioso- ¡Qué es lo que veo! ¡Es mi hijo! ¡Teodoro!"

Y también tiene virtudes, además de la fundamental que es la precedencia cronológica.
1. Es corto. No cedió a la tentación de hinchar el relato a proporciones monstruosas, como lo harían sus sucesores, agregándole historias accesorias, cuajándolo de personajes secundarios o de tramas ramificadas.
2. Hay descripciones muy entretenidas, como la entrada del Caballero de la Espada Gigante:
"Mientras tanto, el príncipe había ido al patio y ordenado que se abriesen todas las puertas del castillo para recibir al extraño caballero y su compañía. A los pocos minutos llegó la caballería. Primero aparecieron dos heraldos con lanza. Luego otro heraldo seguido de dos pajes y de dos trompetas. Luego cien guardias a caballo. A continuación, cincuenta soldados de infantería, vestidos de color escarlata y negro, los colores del caballero. Después un caballero principal. Dos heraldos a cada lado de un caballero montado que portaba un estandarte con las armas de Vicenza y de Otranto, circunstancia ésta que ofendió mucho a Manfred, quien, no obstante sofocó su rencor. Dos pajes más. El confesor del caballero, con el rosario en la mano. Cincuenta soldados de infantería, vestidos como los anteriores. Dos caballeros, con armadura completa, las viseras bajas, camaradas sin duda del caballero principal. Los escuderos de los dos caballeros, cargando los escudos y las armas. El escudero del caballero. Un centenar de señores que llevaban una espada enorme y que parec/an estar a punto de desmayarse bajo el peso brutal. Luego el caballero en un corcel castaño, con la armadura completa, la lanza en ristre, el rostro enteramente oculto tras la visera, que estaba coronada por una larga pluma escarlata y negra. Cerraban la procesión otros cincuenta infantes con tambores y trompetas que se abrieron hacia la derecha y hacia la izquierda dejando espacio libre para el caballero principal."
4. Hay una vivacidad interesante en la conversación de Bianca, la sirvienta de Matilda , y de los sirvientes Diego y Jaques, de lo cual parece excusarse en el prólogo; vivaz contraste que sería imitado por numerosos autores posteriores, quienes multiplicaron sirvientes parlanchines y supersticiosos.
Hay que decir que en este momento apenas su lectura tiene más que valor histórico; no parece ni el argumento, ni el lenguaje tener el menor valor. Sin embargo, para exculpar a Walpole, es probable que el libro haya sido pensado para su lectura en alta voz, cosa muy común en ese entonces: un lector que ponía pasión y entonación, por las noches, mientras las mujeres cosían o bordaban a la luz de las velas. Ese clima multiplicaría el efecto de los acontecimientos del libro; y sobre todo la novedad de haber sido el primer libro hecho para -en algunos momentos- asustar a sus lectores u oyentes.


Horace Walpole
Cuarto conde de Orford, nació en 1717 y murió en 1797. Anterior a los movimientos románticos, los precedió y en cierta manera los predijo.
Hombre de buen gusto artístico, miembro del Parlamento, estudioso del arte y la historia de su país.
Lo más valioso-según la consideración oficial-de su obra literaria, fue su voluminosa correspondencia, que ilumina de forma magistral la política, costumbres y arte de su época.

Hijo de Sir Robert Walpole, político, Horace Walpole (1717-1797), es considerado el primer escritor de una novela gótica, El Castillo de Otranto. Tuvo una juventud apacible, pasando tres años en la universidad de Cambridge con los poetas Thomas Gray y William Mason, sus íntimos amigos, pero abandono sus estudios sin haber conseguido el titulo.
En 1749, compró Strawberry Hill, una pequeña granja con una gran vista sobre el Támesis, en una carretera principal cerca de Twickenham, cerca de Londres. La transformó en un castillo del estilo gótico francés. Escribió a su amigo Sir Horace Mann, que estaba en el servicio diplomático en Florencia, pidiéndole artefactos medievales, con el fin de decorar el inmueble.
Se agregaron la biblioteca, el refectorio, la galería, la albacara, el gran claustro, el recibidor y el dormitorio del Norte. Intentaba imitar cualquier edificio que le gustase a el o a sus amigos. El resultado final fue una monstruosidad de diseño, pero aparentemente con encanto. Intento amueblar el castillo con una variada mezcla de estilos que le expresaban la atmósfera del gótico: importo vitrales que exhibían santos en distintos tormentos y bendiciones; lleno " nichos ahítos de trofeos de viejos sacos de correspondencia, escudos indios hechos con cueros de rinoceronte, espadones, arcos, todo supuestamente debido a las conquistas de Sir Terry Robsart (personaje inventado por el ) en las Guerras Santas " Comenzó una colección de arte y librería igualmente estrambóticas.
Lo importante de Strawberry Hill, es que por primera vez alguien derrochaba entusiasmo con la vida y artefactos de la Edad Media, dándole a la palabra gótico nuevos significados como audacia, heroicidad, encanto, romanticismo. Antes de Horace, la palabra gótico era sinónimo de rudeza, barbarie, falta de gusto...
Se cuenta que Strawberry Hill llegó a ser uno de los puntos de atracción turística más visitados de Inglaterra. De Strawberry Hill saco las ideas para su novela "El Castillo de Otranto". En 1757 fundo la famosa Strawberry Hill Press (Oficina Arbuteana), donde pretendía publicar todo cuanto sintiera la pena preservar. Tuvo una existencia la editorial de treinta y dos años, produciendo mas obras perdurables que cualquier otra editorial en la historia inglesa.
Por ello, es sorprendente saber que la obra mas importante de Walpole, El Castillo de Otranto, no se imprimió en Strawberry Hill Press, sino que fue publicada de forma comercial en Londres en una edición de 500 copias. Proclamada como la traducción de un texto italiano de Onufrio Muralto (cuyo nombre es reminiscente de Horace Walpole), apareció en la nochebuena de 1764. Inmediatamente, Horace envió copias a sus amigos y a los críticos, con el deseo de que si la obra era elogiada, recibir crédito, y si era condenada, a negar su responsabilidad. Muchas de sus amistades consideraron que la obra era una chanza sin sentido.


 

 

 




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