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UN
ESCRITOR OBSEDIDO POR SU CIRCUNSTANCIA
PABLO
BERGUES
Santiago de Cuba, 1945
Obras
principales
Novela:
Propietario del alba
(1996)
Habanera invernal (1997)
Cuento:
Mirando al norte de la noche
(1977)
Vientos y pájaros
(1985)
Reflexionar con absoluta
honestidad sobre su realidad y su tiempo, y lograr que sus contemporáneos
se vean reflejados en su narrativa, son preocupaciones que obseden
a este escritor de policiales a quien, más que de enigmas,
le interesa hablar sobre la sociedad en que vive y legar testimonio
de ella a fin de que el hombre del futuro pueda entender al hombre
de hoy, inmerso en un proceso como el de la Revolución cubana.
Su libro de cuentos
inicial se inscribe dentro de la temática de la violencia:
la lucha contra bandidos, el enfrentamiento de la Revolución
con bandas enemigas armadas, unos hombres y otros que dirimen sus
ideas políticas con las armas.
Pronto, Bergues comienza
a preocuparse por otra temática; repara en la Cuba de los
80 y quiere escribir sobre el narcotráfico (Estuario
de un verano, novela inédita) y sobre todo
de la corrupción, la corrupción del funcionario, la
corrupción administrativa, la corrupción policial
y judicial
Vientos y pájaros
rozará ya estos temas que aparecerán así mismos
en la trilogía que conforman Propietarios
del alba, Habanera invernal
y El cordero asesinado,
novelas que sirven de pretexto a Bergues para hablar de Cuba desde
1989.
Un policial histórico
es Jerusalén la ciudad deseada.
Transcurre su historia después de la muerte de Cristo, cuando
todavía hay testigos de su prédica mesiánica,
narra la lucha entre la cultura romana y la hebrea. Bergues, que
escribió este libro de una ardua investigación que
le llevó cinco años, parece decir al lector desde
sus páginas que la sociedad que no destruye las fuentes de
la corrupción, pierde pie, no puede sustentarse y a la larga
es destruida por sus enemigos.
Destaca en los libros
de Bergues el rico mundo interior de sus personajes, seres imaginarios
construidos sobre entes reales.
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