EL CUENTERO MAYOR

ONELIO JORGE CARDOSO
Calabazar de Sagua, 1914-La Habana, 1986

Obras principales

Cuento:
Taita, diga usté cómo (1945)
El cuentero (1958)
El caballo de coral (1961)
La otra muerte del gato (1964)
Iba caminando (1965)
Abrir y cerrar los ojos (1969)
El hilo y la cuerda (1974).

Literatura para jóvenes y niños:
Tres cuentos para niños (1968)
Caballito Blanco (1974)
Negrita (1984)

Crónicas y reportajes:
Gente de pueblo (1962)
Gente de un pueblo nuevo (1981)

Sus libros iniciales llevaron al criollismo -cuando parecía estar ya definitivamente agotado- a un punto de equilibrio que difícilmente podría superarse. Su realismo se apoyaba en una visión fantasiosa y poética, y los personajes de sus cuentos, sin llegar nunca a la tragedia, eran empujados por pasiones oscuras en una naturaleza que los envolvía y, al mismo tiempo, los rechazaba.

Los personajes de esa primera etapa de Cardoso -campesinos, carboneros, pescadores- deambulan por un ambiente cerrado. Sus temas entonces tocan la violencia, la envidia, la muerte, el aislamiento, la incomprensión, y afirman que el hombre tiene dos hambres que satisfacer: la física y la espiritual, concepto este magistralmente ilustrado en cuentos como «El cuentero» y «El caballo de coral». Bajo un sol que no llega a aplastarlos, sus personajes se mueven con una dignidad elemental.

A partir de Iba caminando, el escenario de los cuentos de Cardoso se desplaza hacia el pueblo pequeño o la ciudad. Predomina en ellos lo psicológico y abordan en ocasiones problemas relacionados con la enajenación del ser. El narrador se vuelve menos poético, menos comunicativo, más objetivo.

Iba caminando es un libro de transición, de búsqueda. Búsqueda que cuajará en Abrir y cerrar los ojos y El hilo y la cuerda. Hay en el primero de esos títulos un rejuego de fantasía y realidad presente en algunos cuentos de la etapa anterior, pero ahora la imaginación despliega libremente sus alas. Su fantasía se hermana con la realidad en un binomio eficaz y lo cotidiano adquiere nuevos matices porque se enriquece con el subconsciente y la memoria.

El humor desempeñará también un papel importante en esta segunda etapa. Es un humor que se da a través de la propia fantasía, a veces con aire de farsa que mueve a risa y con la abolición de fronteras entre lo verosímil y lo inverosímil, un humor que a veces es negro. En El hilo y la cuerda, Cardoso realiza un contrapunto entre lo que es y lo que no es, entre el pasado y el presente, entre la infancia y la vejez…

Sus libros de cuentos para niños y jóvenes son de lo mejor escrito en Cuba en esa línea. Y sus libros de crónicas y reportajes evidencian a un periodista capaz de imprimir a los hechos cotidianos un hálito poético trascendente, capaz de hacer reflexionar al lector sobre la compleja sicología humana y de hacerle arribar a la conclusión de que la vida es hermosa aún en circunstancias adversas.

No hay malabarismos técnicos en la prosa de Onelio Jorge Cardoso. Su estilo se ajusta a su ámbito. Tuvo el don de la sobriedad que le permitía contar hermosas historias en muy pocas páginas. Es uno de los grandes. El cuentero mayor.