UN TEMBLOR LÍRICO GENUINO

CARILDA OLIVER LABRA
Matanzas, 1924
Premio Nacional de Literatura en el año 1997

Obras principales

Poesía:
Al sur de mi garganta (1949)
Memoria de la fiebre (1958)
Versos de amor (1963)
La ceiba me dijo tú (1979)
Desaparece el polvo (1983)
Calzada de Tirry 81 (1987)
Se me ha perdido un hombre (1993)

Es una de las voces más personales de la poesía cubana. Una voz singular e intransferible que revela a una mujer en toda su complejidad y que, por su poderosa atracción, aliento, valores humanos y sinceridad arrasante, conmueve y gana de inmediato al lector.

Cintio Vitier llama la atención sobre el desenfado formal, el ansia de veracidad, la pupila tierna o vigorosa para lo cotidiano y el temblor lírico genuino que se evidencian en los poemas de Carilda Oliver.

De ella dijo Gabriela Mistral que «era profunda como los metales y dura como el altiplano» y señaló además que su obra, de divulgarse con justicia, ejercería «ardiente magisterio en América».

La real o supuesta vida amorosa de la poetisa ha influido en la difusión que alcanza su obra y su figura, y ha sido tema de seriales televisivos que sobre Carilda Oliver se produjeron en España y EE.UU. Esa ha sido la causa de que casi toda su poesía tienda a ubicarse bajo el marbete de «erótica», cuando el erotismo no es más que una zona de ella, bien delimitada, a veces, o imbricada, la mayor parte del tiempo, con otros temas y preocupaciones. Esa confusión, sin embargo, encanta a esta mujer que con sus 74 años de edad, se niega a admitir que envejece y sigue considerándose una muchacha que ama la vida y vibra al ritmo de recuerdos perpetuos.

Sus cuentos le valieron importantes distinciones, pero se ha negado a recogerlos en un libro. Bajo el título de Carilda ordena sus papeles ha anticipado algunos pasajes de sus memorias.