UN POETA HONDO Y ENTRAÑABLE

FRANCISCO DE ORAÁ
La Habana, 1929
Premio Nacional de Literatura 1993

Obras Principales

Novela :
La parte oscura (1997)

Poesía:
Es necesario (1954)
Por Nefas (1966)
Con figura de gente y en uso de razón (1968)
Haz una casa para todos (1986)
La casa en la ceniza (1990)

Su fuerza expresiva reside en la manera con que logra apresar los elementos trascendentes de la realidad; una manera personalísima. Francisco de Oraá es una de las voces más auténticas de la generación de los años 50. En cada uno de sus libros, la crítica ve «el jubiloso y doloroso sentir de un poeta hondo y entrañable» que muestra en obra «experiencia decantada, sabiduría del acontecer y reconocimiento de sí mismo».

Con figura de gente... lo situó de manera definitiva en las letras cubanas. Ciudad, ciudad le valió un premio de la Unión de escritores y Artistas, y Haz una casa para todos contribuyó a fijar sus valores. Su novela, La parte oscura, se inserta en el mundo de su poesía.

Con Haz una casa... el poeta entra en el mundo cotidiano del trabajo manual -construirá su propia morada- para lograr una visión profunda y original. Esas fuertes vivencias personales se abren paso al sol. Deslumbrado en su alegría diaria y construyendo su casa en una ciudad en la que habrá jardines, Oraá descubre una nueva dimensión del ser y sus palabras adquieren una fuerza contenida y real. La fragancia de la vida nos devuelve imágenes remota y nos acerca a esa nostalgia que gobierna la poesía. La calidad lírica de este poemario no oculta la honestidad y el desgarramiento de los versos.

Oraá es asimismo ensayista y crítico muy atinado. En su trabajo como traductor sobresale Cartas a Theò, de Van Gogh.

Bodegón de las llamas (1979) y Desde la última estación (1983) recogen sendas selecciones de su poesía.

Incursionó en la literatura de los más jóvenes con Poemas del niño Alejandro.