EL LIBRO QUE LLENÓ UN VACÍO

HELIO OROVIO
Santiago de las Vegas, 1938

Obras principales

Investigación:
Diccionario de la música cubana; biográfico y técnico (segunda edición corregida y aumentada, 1993)
Música por El Caribe (1994)

Antología:
300 boleros de oro (1991)

Poesía:
Este amor (1964)
Contra la luna (1970)
El huracán y la palma (1980)

Los amantes de la música cubana jamás estarán suficientemente agradecidos a Helio Orovio por su diccionario, instrumento fundamental de estudio e información, verdadera enciclopedia cuyo valor se acrecienta cuando se sabe que es fruto de los desvelos y el quehacer de un solo hombre. Su conocimiento del tema es tal, que ha sido requerido por tribunales federales norteamericanos a fin de que sirviera de testigo perito en procesos judiciales sobre paternidad y autoría de obras musicales.

Su Diccionario de la música cubana llenó un vacío, y no es un libro cerrado pues el autor ha continuado sus investigaciones e incluiría ampliaciones y nuevos asientos en una tercera edición.

Orovio, que hizo estudios de música y trabajó profesionalmente en diversos conjuntos y orquestas populares, recoge en su diccionario información básica sobre géneros, instrumentos, compositores, intérpretes, investigadores, instituciones y publicaciones periódicas que desempeñaron y desempeñan un papel importante en la conformación de la música cubana desde el siglo XVI hasta hoy.

Tienen asiento en la obra de Helio Orovio géneros como el son, la rumba, la guaracha, el bolero, también la música bantú, la abacuá, la yoruba, el movimiento de la Nueva Trova y las tendencias sinfónicas contemporáneas.

Música por El Caribe resulta utilísimo para conocer, guiados por la mano de un especialista, la música popular de los pueblos de esa región geográfica: sus ritmos bailables, sus orígenes, los instrumentos con que se armoniza y los pasos con que se ejecuta; ritmos como la plena, el merengue, el reggae, el son, la rumba, el mambo y la salsa, entre otros, nacidos de tres culturas básicas: la indocaribe, la hispana y la africana.

Para enamorados y nostálgicos es 300 boleros de oro. Agrupa aquellos boleros que el autor considera imprescindibles en la historia del género, desde «Tristezas» de Pepe Sánchez -el primero- hasta «El breve espacio en que no estás» de Pablo Milanés. El libro se complementa con un «Índice» que enuncia las huellas de tristezas, lágrimas y engaños y todas las gradaciones posibles del amor perdido; boleros dorados e inolvidables escritos a lo largo de un siglo.

Muy cercano a ese libro está Bolero latino, con las precisiones y observaciones de Orovio sobre el género en América. Ha escrito también una atractiva y compendiadora Breve historia de la música cubana.

También de Helio Orovio es Las dos mitades de Calvino, biografía del gran narrador italiano que por una circunstancia fortuita naciera y pasara sus primeros años en Santiago de las Vegas, el pueblo natal de Orovio.