LAS HADAS NO SE JUBILAN

ENRIQUE PÉREZ DÍAZ
La Habana, 1958

Obras principales

Novela:
La vieja foto (1987)
Mensajes (1991)
Inventarse un amigo (1993)
Escuelita de los horrores (1998)

Cuento:
Minicuentos de hadas (1992)
¿Se jubilan las hadas? (1995)
País de unicornios (1998)
Monstrosi (1999)

Serie policial:
Agatha en peligro; Aventura nocturna; La perla del sur; Fuego; El beso del mar; Misterio en la biblioteca; Fantasmas asustados; Se ha perdido un sombrero; Porcelana de Cantón; Intriga en Torre Peijing (1990-98)

La obra de Enrique Pérez Díaz transita por un camino donde la fantasía es la llave que abre las puertas de la realidad, y en el que lo cotidiano entra con sus contingencias. Su varita de fantaseador no quiere que sus lectores prefieran los libros sobre el mundo que les tocó en suerte, sino que, gracias a los libros, reparen en ese mundo y mediten sobre ellos mismos. Su lenguaje es rico y sugerente; sus personajes, seres completamente veraces y muy actuales. Hay en su obra realismo y lírica, profundidad de análisis y divertimentos que enseñan. Conoce bien la literatura para niños y jóvenes de Cuba y el mundo, y aborda en su obra, con la magnitud de la poesía y el símbolo, temas no usuales en esa literatura. De ahí su evidente necesidad de imponer, sobre historias infantiles cargadas de imaginería lírica, otros relatos y subtramas de cuyos centros emergen otro problema, con el paisaje antillano como fondo y una fábula al modo al que nos acostumbraron aquellas soberbias historias de magos, hadas y brujas de nuestra niñez.

Pérez Díaz es un narrador prolífico, muy reconocido y laureado. En varias ocasiones su obra fue distinguida en el concurso La Edad de Oro, uno de los más importantes del país en el campo de la literatura infantil, y ha merecido el premio La Rosa Blanca, que adjudica la Unión de Escritores. Su noveleta El niño que conversaba con la mar, recibió mención en el concurso EDEBE, en Barcelona, España. Otros títulos suyos son: El hada y su viejo rey (1990), Sombras del circo (1993), El último deseo (1994), El (des) concierto de los gatos (1995), todos de su narrativa, y el poemario Adiós infancia.

Pero eso es sólo una parte de su quehacer pues Pérez Díaz es un estudioso de la literatura infanto-juvenil y un crítico agudísimo de esa expresión. Así, es de mucha cuenta su Presencia femenina en la literatura infanto-juvenil cubana, que le valió el premio Razón de Ser, que otorga la Fundación Alejo Carpentier, al igual que sus apreciaciones sobre el tema incluidas en la Enciclopedia Routledge, aparecida en Inglaterra. En esa línea crítica se incluyen las antologías que preparó y prologó: Cuentos sin edad, La dama azul, Otros cuentos del Caribe, Cazador de sueños, Mucho cuento...

Su obra narrativa aparece en numerosas selecciones, y cuentos suyos se incluyen en la enseñanza primaria en escuelas argentinas y españolas.

El Nobel para literatura infantil universal, Diccionario de arte y literatura para niños en Cuba y Los mejores libros iberoamericanos para niños y jóvenes, son los títulos de los proyectos de investigación en los que ahora trabaja Pérez Díaz, presidente de la sección de literatura infantil de la Unión de Escritores y miembro del comité cubano del IBBY.

En 1998 recibió el premio «Ismaelillo» de literatura infantil, que otorga la Unión de Escritores de Cuba, con su novela Escuelita de los horrores.