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UNA
FIESTA DE ACIERTOS
CINTIO
VITIER
Cayo Hueso, EE.UU., 1921
Premio Nacional de Literatura 1988
Obras Principales
Novela:
De Peña Pobre
(1980)
Los Papeles de Jacinto Finalé
(1984)
Rajando la leña está
(1986)
Ensayo:
Lo cubano en la poesía
(1958)
Temas Martianos -en colaboración
con Fina García Marruz- (1969 y 1982)
Crítica sucesiva (1971)
Ese sol del mundo moral
(1975)
Rescate de Zenea (1987)
Crítica cubana
(1988)
Poesía:
Vísperas (1953)
Testimonios (1968)
La fecha al pie (1981)
Nupcias (1993)
Es la gran figura
de la crítica erudita cubana. Señor de una poesía
que es de las más complejas de nuestras letras, y dueño
de una prosa que es pura delicia y fiesta de aciertos. Renovador
de la novelística nacional, sutil y lúcido explorador
de sensibilidades. Es un gran conocedor de la obra de José
Martí. Parcelar a Vitier es empequeñecerlo porque
hay que decir que es uno de los escritores cubanos más significativos
de todos los tiempos.
De Peña
Pobre
recorre la historia cubana entre 1895 y 197
y sus personajes
encarnan los factores representativos de esa etapa. En sus páginas,
el autor reconstruye la integración y el desarrollo del grupo
literario Orígenes, encabezado por Lezama
Lima y al cual perteneció, y lo hace de modo tan fluido
y natural que no se siente como elemento externo al hilo narrativo
central.
Rajando la
leña está
es recuento espiritual y catarsis, y también un homenaje
a la música cubana como vocación y mito de un pueblo.
Si en De Peña Pobre,
el proceso histórico del país deviene en verdadero
argumento, Los Papeles de Jacinto Finalé
relatan cómo un personaje, tardío y ya muerto, interviene
con presencia tenaz y delicada en el destino último de los
que lo sobreviven.
Lo cubano en
la poesía
es uno de los libros capitales de Vitier: vehemente testimonio de
fe poética en que no se hace historia ni crítica,
sino que la poesía se asume como experiencia personal. Ese
sol del mundo moral es la captación de un
proceso espiritual concreto, el de la progresiva concepción
de la justicia y la batalla por su realización en la historia
cubana. Crítica sucesiva
ofrece una selección coherente de textos aparecidos a lo
largo de 30 años y en el que pueden rastrearse las constantes
espirituales de Vitier.
El caso del poeta
Zenea, tachado de traidor por cubanos y españoles, y fusilado
por estos en 1871, empuja a Vitier a indagar en el tema con la eficacia
de un fiscal y la pericia de un detective. ¿Fue Zenea culpable
o inocente? ¿Culpable, de qué? Vitier revisa viejas
pruebas y sopesa argumentos, y deja al lector en condiciones de
dictar su propio veredicto.
En sus versos, Vitier
recorre un camino que va de la conciencia de la poesía a
la poesía de la conciencia. Muchos de sus poemas se ocupan
de la poesía misma y fue ésta la que lo condujo a
los problemas de la poética. Hacia los años 70, se
abre en su poesía una toma de conciencia de la realidad,
en la que la experiencia colectiva se suma o se cruza con los problemas
íntimos.
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