DESCARGA CUBANA CONTRA EL OLVIDO
CAMILO VENEGAS
En
la introducción a su libro Descarga cubana: el jazz
en Cuba 1900-1950 (Ediciones Unión, 2000), Leonardo
Acosta se excusa por las presumibles deficiencias de su texto,
casi todas derivadas de la carencia de bibliografía y discografía.
Es curioso que siendo el cubano un ser improvisador (y a veces
hasta improvisado) por excelencia, siempre ha oído el jazz
como ve al gato negro en lo oscuro: hermoso pero inexplicable.
Una y otra vez se repite en el texto que nuestros músicos
casi nunca pudieron grabar sus descargas, la mayoría se
quedaron en el vacío, en los intermedios que se tomaban
en los estudios, mientras grababan los números que se bailarían
con facilidad en los solares, entre la hierba sentados alrededor
de unas cuantas botellas de ron peleón. A nuestras disqueras
(en realidad nunca fueron tan nuestras) no les interesaba dejar
constancia de aquellas tandas donde los instrumentistas se soltaban
de las amarras del mercado y descargaban todo lo que habían
contenido mientras las máquinas registraban.
Aún así, a pesar de todos sus pesares, este pequeño
libro se convertirá, de ahora en adelante, en un manual
imprescindible para los que viven pendientes de la historia del
jazz cubano, y también para aquellos que quieran descruzar
los dedos y empezar a explicarse la hermosura del gato, del negro
que pasa por delante de lo negro.
Dividido en cinco capítulos que a su vez nos dividen el
tiempo, la indagación de Acosta empieza imaginándose
la música del cornetista Manuel Pérez (La Habana
1863-Nueva Orleáns), convertido en una verdadera leyenda
de los comienzos del jazz, y termina con Machito, Mario Bauzá
y Chano Pozo, esos tres mosqueteros que junto a "D'Artagnan"
Gillespie, inventaron y reinventaron hasta dejarnos esta especie
de saciedad donde todos nuestros sonidos son posibles o al menos
imaginables. Entre Pérez y los "cocineros" del
cubop o jazz afrocubano, están la historia y los nombres
de los que intentaron reunir otra vez la herencia que se había
separado al zarpar del Africa cada barco negrero.
El jazz ha sido en Cuba una especie de hilo por donde se ha de
empezar siempre para encontrar el ovillo, es como la expresión
que tenemos que pasarnos siempre por debajo de la mesa: el propio
Acosta reconoce que más que discos de jazz, en su pesquisa,
encontró discos jazzeados, y es que nuestros músicos
persistían y en ocasiones tuvieron que disfrazar al gato
negro de liebre para poder grabarlo.
Armado a partir de entrevistas y conversaciones, recortes de prensa,
viejas placas o recuerdos de ciertos cabarets, hoteles o teatros
perdidos, Descarga cubana... es un mapa lo más
certero posible de aquellas noches en que los conjuntos se convirtieron
en jazzbands y al son le empezaron a echar más condimentos.
Aquí quisiera detenerme en algo, en sus agradecimientos
el autor advierte que Armando Romeu tiene un esbozo de autobiografía,
el cual él utilizó para su libro; no sé en
qué estado de terminación puede estar ese material,
pero creo que un testimonio así, en manos de un editor
sagaz, puede acabar siendo un libro magnífico y muy necesario:
Romeu es uno de los más grandes pianistas de jazz que ha
dado nuestra Isla y estuvo activo desde los años 20 hasta
los 90: todo lo oyó, todo lo vio, todo lo tocó.

CONCURSO
PREMIO DE INVESTIGACIÓN
LITERARIA JOSÉ SOLER PUIG
Con
el objetivo de propiciar la labor investigativa sobre la vida
y la obra de José Soler Puig, el Centro de Promoción
Literaria de igual nombre convoca a todos los residentes del país
(sin límite de edad, profesión o grado académico)
a participar en el Premio de Investigación Literaria "José
Soler Puig" en el cual se podrá concursar con originales
inéditos que no estén comprometidos para su publicación
total o parcial ni se encuentren sujetos a resolución en
otros certámenes.
Los trabajos abarcarán aspectos relacionados con la trayectoria
vital y la producción literaria de los géneros desarrollados
por el escritor. Se presentarán tres ejemplares de la obra
debidamente presillados y foliados, impresos o mecanografiados
en forma legible, a dos espacios, de 30 a 60 cuartillas. Las obras
se presentarán bajo seudónimo y, en sobre aparte,
identificado con el título del trabajo y seudónimo,
se incluirán el nombre y los apellidos del autor, dirección
particular, centro laboral o de estudio y teléfono.
Las obras serán recibidas antes del primero de octubre
del 2001 en: Centro de Promoción Literaria "José
Soler Puig"; calle Enramada No. 356 entre Hartman y Pío
Rosado, Santiago de Cuba 1, CP 90 100.
El dictamen del jurado será inapelable y se conocerá
el 10 de noviembre del propio año en ocasión del
85 aniversario del nacimiento del prestigioso narrador santiaguero.
Se otorgará un premio único dotado de una bolsa
de mil pesos (moneda nacional) y la obra premiada será
publicada por el Centro Provincial del Libro y la Literatura de
Santiago de Cuba, que tendrá los derechos de su primera
edición. El jurado podrá otorgar las menciones que
estime pertinentes.